Ucrania volvió a sufrir ataques rusos durante la noche, con drones y misiles que golpearon la región oriental de Járkov y dejaron al menos 14 heridos, entre ellos un niño de 7 años, según las autoridades regionales.
Varios barrios residenciales de la ciudad fueron atacados, dejando daños en bloques de viviendas e infraestructuras locales mientras los equipos de emergencia intervenían para sofocar incendios y retirar escombros.
Más al sur, la ciudad de Zaporiyia también fue alcanzada en la misma ola de ataques, que dejó al menos nueve heridos. Según las autoridades, resultaron dañados 19 bloques de pisos, viviendas particulares y dos centros comerciales, y alrededor de 500 hogares se quedaron temporalmente sin calefacción después de que fuera alcanzada la infraestructura.
Los equipos de rescate trabajaron toda la noche para apagar los incendios y rescatar a los vecinos atrapados, mientras las defensas aéreas ucranianas lograban interceptar parte del ataque pero no pudieron evitar los daños generalizados a la población civil.
No se ha informado de aumento de radiación ni de daños en la central nuclear de Zaporiyia (ZNPP), que no se vio directamente afectada por los ataques, y el OIEA ha confirmado que la situación sigue siendo estable bajo supervisión continua.