Francia se enfrenta a uno de sus episodios de inundaciones más intensos de los últimos años. Tras varias semanas de lluvias continuas, los suelos han quedado completamente saturados y hasta los chubascos moderados suponen ya una amenaza. Vigicrues informa de un número récord de alertas simultáneas, con 81 departamentos afectados.
Al menos dos personas han muerto y los cortes de electricidad llegaron a afectar hasta a 850.000 hogares antes de la intervención de las brigadas de Enedis. Gironda y Lot y Garona siguen en máxima alerta después de que los niveles de los ríos batieran récords en La Réole y Cadillac.
El 14 de febrero, la rotura de un dique en Sainte-Croix-du-Mont desató una riada que atravesó Peyrat, bloqueó carreteras y obligó a decenas de personas a huir. El transporte se ha visto alterado en torno a Burdeos, mientras en París el Sena sigue subiendo.
Las nuevas lluvias previstas en el sur podrían invertir la reciente bajada de los caudales y alimentar el temor a nuevos daños aguas abajo, hacia Agen.