Tras la reapertura parcial el martes del paso de Rafah con Egipto, algunos palestinos pudieron regresar a Jan Yunis. El trayecto duró varias horas. Una mujer relató largas esperas y agotamiento, mientras seguía preocupada por los familiares que dejó atrás.
La gente se congregó a ambos lados de la frontera, con la esperanza de que llamaran a sus nombres. En el lado egipcio había pacientes que habían huido en las primeras fases de la guerra. En Gaza, familias aguardaban cerca de los hospitales noticias sobre evacuaciones médicas.
Los cruces están limitados a unas 50 personas al día en cada dirección, principalmente por motivos médicos, mientras la ayuda sigue bloqueada. Egipto ha movilizado hospitales y ambulancias, pero las organizaciones humanitarias denuncian que los cupos se quedan muy por debajo de las necesidades de Gaza.