La tormenta Nils barrió la costa atlántica francesa, causando daños en la bahía de Arcachon y sus alrededores.
En el puerto de Arcachon, las rachas de viento arrancaron velas y toldos de las embarcaciones amarradas mientras sus propietarios revisaban los barcos y reforzaban los amarres.
En la vecina localidad de La Teste-de-Buch, varios pinos fueron arrancados de raíz y algunos cayeron junto a coches estacionados y zonas de playa.
Responsables forestales advirtieron de que los árboles debilitados pueden seguir siendo inestables incluso después del paso de la tormenta.
Las autoridades locales seguían vigilando la evolución de la situación mientras se mantenían los fuertes vientos en la región.