La celebración de Baisakhi en el Gurdwara Panja Sahib es una de las mayores citas anuales del sijismo en Pakistán y reúne a miles de fieles procedentes de India y otros países, a pesar de las tensiones históricas entre los dos vecinos con armas nucleares. Aunque las relaciones entre India y Pakistán suelen estar marcadas por los conflictos, el cierre de fronteras y los parones diplomáticos, esta peregrinación se mantiene gracias a un protocolo bilateral de 1974 que permite el acceso a los lugares de culto compartidos.
Para muchos, la peregrinación tiene un carácter profundamente personal, ya que varios de los santuarios más sagrados del sijismo, entre ellos Panja Sahib, Nankana Sahib y Kartarpur Sahib, se encuentran en el Pakistán actual. En 2026, alrededor de 2.800 peregrinos indios cruzaron la frontera de Attari-Wagah para asistir, una cifra que refleja tanto la persistencia de la fe como la existencia de un raro canal de intercambio religioso.
Las autoridades de ambos países coordinan la seguridad y la logística, lo que pone de relieve una forma de cooperación limitada pero constante. Baisakhi, que conmemora la fundación de la Khalsa en 1699, combina una fiesta de la cosecha con una poderosa afirmación de la identidad sij y convierte la peregrinación en un puente simbólico allí donde el diálogo político suele fracasar.