Imágenes difundidas el miércoles mostraban una destrucción generalizada en zonas del sur de Líbano tras la invasión de Israel en la zona para llevar a cabo operaciones militares contra Hezbolá.
El Ejército israelí ha establecido una franja de seguridad que se adentra unos diez kilómetros en territorio libanés.
Dentro de esta área se han destruido viviendas e infraestructuras, e Israel sostiene que las demoliciones tienen como objetivo eliminar posiciones de Hezbolá y evitar que sus combatientes operen cerca de la frontera.
Los combates entre Israel y Hezbolá, respaldado por Irán, estallaron después de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus primeros ataques contra Irán.