En los mercados de Deir al Balah y Jan Yunis el 25 de mayo, los vecinos se arremolinaban en torno a las ovejas y cabras que pocos podían permitirse comprar. Abdelrahman al Farra, desplazado de Jan Yunis, explicó que una oveja de 40 kilos cuesta ahora hasta 8.000 dólares, muy por encima del alcance de la mayoría de familias que viven en tiendas de campaña tras casi dos años de conflicto entre Israel y Hamas.
La crisis también ha transformado la vida cotidiana en toda Gaza. Cerca de Jan Yunis, se veía a ovejas y cabras alimentarse de basura ante la escasez y el elevado precio del pienso. El desplazado Nabil Bassiouny señaló que una oveja que antes de la guerra costaba unos 100 dólares puede alcanzar ahora los 10.000.
Las familias también tienen dificultades para comprar ropa para los niños de cara al Eid. En un campamento de tiendas, Eilat al Othmana rebuscaba entre prendas desgarradas para sus hijos, recordando las celebraciones pasadas en el norte de Gaza, cuando los familiares se reunían para comer y compartían carne con los vecinos. Las agencias de ayuda humanitaria siguen advirtiendo de un empeoramiento de la inseguridad alimentaria en todo el territorio.