Según las autoridades regionales, entre las víctimas había dos niños de 11 y 12 años, mientras que varios adultos fueron trasladados al hospital. Los servicios de emergencia señalaron que el ataque provocó un gran incendio que se extendió por 1.800 metros cuadrados y afectó a edificios comerciales en una zona muy concurrida de la ciudad. Se desplegaron bomberos y equipos de rescate mientras una densa columna de humo negro se elevaba sobre la zona.
Las autoridades indicaron que una tienda de mascotas, una tienda de bebidas alcohólicas y una oficina de correos figuran entre los locales dañados por el ataque. El jefe de la administración militar de Odesa, Oleh Kiper, informó de que tres de los heridos se encontraban en estado grave. La portavoz del servicio de emergencias, Maryna Averina, explicó que en la operación de respuesta participaron en torno a 50 bomberos, mientras psicólogos ofrecían apoyo a los vecinos afectados.
Las autoridades señalaron que las víctimas sufrieron heridas que iban desde quemaduras y lesiones por metralla hasta traumatismos craneoencefálicos y cuadros agudos de estrés. El ataque pone de relieve la amenaza constante que afrontan los civiles en las regiones costeras de Ucrania.