El Reino Unido está en shock tras revelarse los detalles del asesinato de un estudiante de 18 años de origen polaco y de la reacción policial, que al principio tomó a la víctima por el agresor. El autor fue condenado a cadena perpetua el lunes.
En este caso al principio todo pareció distinto de como fue en realidad. La víctima fue considerada por la Policía como agresor, y el agresor como víctima. Se habló de supuestas motivaciones racistas de la víctima, a la que los agentes identificaron inicialmente como responsable.
Según la versión ofrecida por el agresor, la víctima se habría expresado de forma despectiva sobre el origen indio de su atacante y le habría agredido primero. Sin embargo, la verdad que revelan las pruebas fue otra.
Todo comenzó en la noche del 3 de diciembre del año pasado en la ciudad británica de Southampton, con un intercambio fortuito de palabras entre Henry Nowak, británico de 18 años, estudiante de Economía de origen polaco que regresaba de una reunión de su equipo de fútbol, y Vickrum Digwa, británico sij de 23 años.
Un fragmento de la conversación quedó grabado en el teléfono móvil de Nowak. Se oye al joven bostezar, reír y preguntar si Digwa es "un hombre malo", y Digwa confirma que lo es. Ahí termina la grabación.
Al principio, Digwa proporcionó a los agentes una versión falsa de los hechos. Según ese relato, Henry, borracho y agresivo, le habría atacado verbal y físicamente utilizando insultos racistas porque Digwa llevaba en la cabeza el turbante tradicional de los sijs.
El hermano de Digwa llamó a la Policía para denunciar una agresión de carácter racista. Los agentes acudieron al lugar y esposaron a Nowak, falsamente acusado de atacar a Digwa.
Reacción impactante de los policías
Solo un análisis detallado de las pruebas, de las imágenes de la cámara que llevaba uno de los agentes, del teléfono móvil de la víctima encontrado en poder del agresor y de la autopsia permitió reconstruir los hechos de otra manera.
Henry no estaba borracho, en su sangre se detectaron pequeñas cantidades de alcohol, por debajo del límite legal para conducir. No fue él quien agredió físicamente y tampoco hay indicios de que ejerciera violencia verbal. Recibió varias puñaladas con el cuchillo ceremonial que llevaba Digwa.
En las grabaciones conservadas se escucha cómo Nowak repite varias veces a la Policía que ha sido apuñalado y que no puede respirar. También se oyen las respuestas de los agentes, que insisten en que no ha sido atacado. Poco después Henry perdió el conocimiento y, pese a los intentos de reanimación de los policías, murió.
"Estoy seguro de que Henry no dijo nada racista", afirmó el juez William Mousley. Añadió que esa versión fue difundida por Digwa y que otros testimonios no la corroboran. Señaló además que Digwa mostró "un desprecio despiadado" hacia Nowak.
Cadena perpetua por el asesinato
Todo ello salió a la luz durante una investigación que se prolongó varios meses. El 28 de mayo el jurado declaró a Vickrum Digwa culpable de asesinato. Además tuvo en cuenta la mentira de la que se valió y cuyas consecuencias llevaron a la muerte de Nowak. El 1 de junio el tribunal impuso la pena de cadena perpetua. Tras 21 años el asesino podrá solicitar la libertad condicional.
El tribunal también declaró culpable a su madre, de 53 años, que según la investigación habría ocultado tras el asesinato el cuchillo utilizado en el ataque y ayudado a su hijo a borrar las huellas. La mujer fue condenada por ayudar al autor después del delito. La pena que se le impondrá se anunciará el 17 de julio.
El padre del estudiante asesinado rompió el silencio tras varios meses y declaró ante el tribunal que su hijo no recibió la ayuda que necesitaba y no murió en condiciones dignas. También acusó a la Policía de tratar a su hijo de forma inhumana y degradante. Sobre los agentes que estuvieron en el lugar del crimen pesa una investigación específica. La Policía británica ha pedido perdón a la familia de la víctima.
Tormenta política
La tragedia desató en el Reino Unido una tormenta política. Muchos comentaristas, entre ellos el doctor Aleksander Olech, de 'Defence 24', la han comparado con el célebre caso estadounidense de la muerte de George Floyd. En su caso, su fallecimiento se debió en parte a la presión ejercida sobre su cuello por el Policía que le detuvo.
Aquel episodio provocó fuertes protestas y disturbios primero en Estados Unidos y después en otros países, y dio lugar al movimiento Black Lives Matter. Floyd era negro, por lo que parte de la opinión pública consideró que la dureza de la reacción policial se debió a prejuicios racistas.
La diferencia fundamental, subrayan estos analistas, es que Floyd era un delincuente con antecedentes que en el momento de su detención estaba bajo los efectos de las drogas. Nowak no tenía ningún historial delictivo, gozaba de una excelente reputación y no había consumido drogas ni estaba ebrio. Su asesino se sirvió desde el principio del argumento de los supuestos motivos racistas para intentar exculparse y cargar la culpa sobre la víctima.
Estos argumentos han sido esgrimidos por columnistas y políticos conservadores, entre ellos Rupert Lowe, parlamentario británico del partido Restore Britain, que hablan incluso de racismo contra las personas blancas y acusan a la Policía y al aparato estatal.
Uno de los principales comentaristas es el propietario de la red X, Elon Musk, que ha anunciado que asumirá los costes legales de los agentes que decidan presentar una demanda.
Tras la sentencia intervino el primer ministro británico, para cuyo Gobierno el caso supone nuevos problemas de imagen. En la red X escribió sobre lo estremecedor del caso y la traumática experiencia que ha vivido la familia de Nowak.
"Es un caso terrible y conmocionante", subrayó Starmer. "Los seres queridos de Henry han vivido el trauma de un largo proceso y han tenido que soportar las indignantes acusaciones del asesino de Henry contra su hijo, que era atento, amable y muy querido", añadió.
Starmer también se refirió a las controversias sobre la reacción de la Policía. "Es correcto que la IOPC investigue la respuesta policial a este asesinato sin sentido", aseguró. Debido al origen polaco del estudiante asesinado, el caso despierta también una gran conmoción en Polonia, máxime cuando los polacos constituyen una comunidad muy numerosa en el Reino Unido.