Representantes de 186 países respaldaron el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, que financiará proyectos en 144 países.
El Fondo para el Medio Ambiente Mundial (fuente en inglés) (GEF), un fondo multilateral que financia proyectos medioambientales en todo el mundo, ha aprobado un paquete inicial de 3.900 millones de dólares (3.400 millones de euros) para apoyar la adaptación al clima, la protección de la biodiversidad y la seguridad hídrica durante los próximos cuatro años.
La decisión se tomó en la Asamblea del GEF en Samarcanda, Uzbekistán, donde representantes de 186 países se reunieron para acordar las prioridades del noveno ciclo de reposición del fondo, que abarcará el periodo de 2026 a 2030.
La financiación llega en un momento en que los gobiernos de todo el mundo afrontan una presión creciente para hacer frente a sequías, inundaciones, pérdida de biodiversidad y otros desafíos medioambientales vinculados al cambio climático.
El fondo que respalda los acuerdos medioambientales globales
Creado en 1991, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial canaliza financiación de gobiernos donantes hacia proyectos medioambientales en todo el mundo y actúa como mecanismo financiero de varios acuerdos internacionales, entre ellos el Acuerdo de París sobre cambio climático y el Marco mundial de biodiversidad de Kunming-Montreal.
Actualmente el GEF respalda más de 2.300 proyectos y programas activos. Gestiona 12.600 millones de dólares (11.000 millones de euros) en financiación en fase de ejecución y se espera que movilice otros 80.500 millones de dólares (70.000 millones de euros) mediante acuerdos de cofinanciación. Desde su creación, la organización asegura que ha concedido más de 27.000 millones de dólares (23.500 millones de euros) en subvenciones y ha contribuido a movilizar aproximadamente 155.000 millones de dólares (135.000 millones de euros) en inversiones adicionales en todo el mundo.
Un ejemplo de cómo se están utilizando esos recursos es el programa Ciudades Sostenibles del GEF. Según el Banco Mundial, la iniciativa ya ha trabajado con más de cien ciudades en 40 países, utilizando financiación del GEF para mejorar la planificación urbana, la resiliencia y la gestión medioambiental.
Ming Zhang, director mundial de Urbanismo, Finanzas Subnacionales, Turismo y Gestión de Desastres del Banco Mundial, aseguró que la financiación en forma de subvenciones puede ayudar a atraer inversiones mayores de los bancos de desarrollo y del sector privado.
"El enfoque basado en el rendimiento puede resultar útil, ya que proporciona el incentivo adecuado para lograr los resultados que se buscan", afirmó.
Prioridades de financiación para los próximos cuatro años
El paquete respaldará proyectos en 144 países receptores y marca la orientación de la financiación del GEF hasta 2030.
"Son 3.900 millones de dólares que los donantes europeos y otros donantes de todo el mundo han comprometido para apoyar a los 144 países receptores del GEF en la consecución de objetivos medioambientales de importancia global, desde conservar la biodiversidad y gestionar el clima hasta recuperar zonas degradadas y gestionar sistemas compartidos de agua dulce y océanos", explicó Fred Boltz, responsable de Programación de la Secretaría del GEF.
Al menos el 35 % del Fondo Fiduciario del GEF se destinará a los países menos desarrollados y a los pequeños Estados insulares en desarrollo, que suelen estar entre los más expuestos a los riesgos medioambientales. Otro 20 % respaldará iniciativas lideradas por pueblos indígenas y comunidades locales.
Acceso más rápido a la financiación medioambiental
Junto a los nuevos compromisos financieros, el último ciclo de financiación introduce reformas destinadas a reducir la burocracia y acelerar el acceso a los fondos.
"GEF-9 se centra en simplificar, permitiendo que las agencias y los países dispongan de recursos sobre el terreno con mayor rapidez y reduciendo drásticamente la complejidad burocrática para recibir financiación del GEF", señaló Boltz.
Los cambios pretenden acortar los plazos de aprobación y permitir que los proyectos pasen más rápido de la fase de planificación a la de ejecución.
El nuevo ciclo también da mayor protagonismo a los programas integrados que vinculan cambio climático, biodiversidad, degradación de suelos, sistemas alimentarios y gestión del agua, reflejo del creciente reconocimiento de que los retos medioambientales no pueden abordarse de forma aislada.
El ciclo de financiación GEF-9 comenzará en julio de 2026 y se prolongará hasta 2030, un año clave para los compromisos mundiales en materia de clima, biodiversidad y restauración de tierras.
Se espera que los primeros proyectos comiencen a recibir apoyo en los próximos meses.
Retos medioambientales compartidos
Los gobiernos europeos siguen entre los principales contribuyentes al fondo, mientras muchos de los problemas que aborda la financiación del GEF adquieren una relevancia creciente en toda Europa.
La mayor frecuencia de sequías e inundaciones, la pérdida de biodiversidad y el aumento de los costes de adaptación ejercen una presión cada vez mayor sobre las finanzas públicas y las infraestructuras en todo el continente.
Rachel Kyte, representante especial del Reino Unido para el Clima, afirmó que las regiones que ya sufren un fuerte estrés medioambiental pueden ofrecer enseñanzas a los responsables políticos de otras partes del mundo.
"Asia Central es el punto cero de los impactos que estamos viendo del cambio climático", dijo. "Lo que podamos hacer aquí se convierte después en lecciones para otras regiones del mundo".
Muchas de esas presiones ya son visibles en toda la región.
Según datos del Banco Mundial presentados durante el encuentro, alrededor de 37 millones de personas en la región viven actualmente en zonas con una grave escasez de agua. Esa cifra podría aumentar hasta 75 millones en 2050 a medida que retrocedan los glaciares y disminuyan los caudales de los ríos.
De país receptor a donante
La Asamblea se celebró por primera vez en Asia Central.
En un mensaje a los delegados, el presidente de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev, aseguró que el país considera la transformación ecológica como "un nuevo modelo de desarrollo".
Uzbekistán se adhirió al GEF en 1995 como país receptor. Durante la Asamblea anunció sus planes para convertirse en donante en los futuros ciclos de financiación.
"Lo que se ve en esta asamblea es que Uzbekistán asume un papel de liderazgo, convirtiéndose en donante del GEF y ejerciendo también liderazgo a nivel regional en Asia Central", señaló Marcos Athias Neto, secretario general adjunto de la ONU y administrador adjunto del PNUD.
Eco Expo muestra soluciones medioambientales
Celebrada en paralelo a la Asamblea, Eco Expo Asia Central reunió a unas 10.000 personas de más de 100 países y contó con 68 pabellones en los que se presentaron tecnologías medioambientales, iniciativas de economía verde y proyectos de empresas emergentes.
La exposición ofreció una demostración práctica de cómo la financiación medioambiental internacional puede traducirse en proyectos sobre el terreno, desde la gestión del agua y la resiliencia urbana hasta las energías renovables y el seguimiento medioambiental.