En medio de la emoción por el Mundial en Ciudad de México, una estrella inesperada ha acaparado la atención de los aficionados.
Osito, un perro rescatado de 8 años, se ha convertido en una sensación viral al recorrer la ciudad sobre la parte trasera de la bicicleta de carga de su dueño, vestido con los colores de la selección mexicana.
Los aficionados se detienen para hacerse fotos y vídeos con este amistoso cruce de caniche, que se ha convertido en una estampa habitual en las zonas de aficionados y en las pantallas donde se proyectan los partidos.
Su dueño, Jorge Rangel, asegura que la creciente popularidad de Osito lo ha convertido en un símbolo de alegría y compañía durante el torneo.