Los manifestantes portaban banderas de Kenia y reclamaban justicia para las víctimas de la violencia policial, mientras las autoridades desplegaban a un gran número de agentes y levantaban controles de carretera en torno a la capital. El aniversario se ha convertido en un símbolo del creciente activismo juvenil y de las demandas de una mayor rendición de cuentas por parte del Gobierno.
Las protestas evocan los hechos de junio de 2024, cuando miles de jóvenes asaltaron el Parlamento en Nairobi para oponerse a las subidas de impuestos en un contexto de aumento del coste de la vida. La Policía abrió fuego durante los disturbios, lo que desató críticas a escala nacional e internacional. El 25 de junio de 2026 muchos comercios permanecieron cerrados en varias zonas de la capital y el Parlamento estaba fuertemente protegido. Los manifestantes acusaron al Gobierno de avanzar con demasiada lentitud en las indemnizaciones y en las investigaciones sobre los presuntos abusos.
El presidente William Ruto ha defendido el programa de compensación, mientras que figuras de la oposición siguen presionando para lograr una mayor transparencia y justicia para las familias afectadas.