El GasLog Shanghai fue alcanzado al salir del estrecho de Ormuz, semanas después del ataque al Al Rekayyat. Mientras persiste la crisis, QatarEnergy mantiene bajo fuerza mayor 24 cargamentos de gas previstos hasta finales de septiembre.
Un segundo ataque en menos de un mes ha alcanzado a un buque de gas natural licuado cargado en el estrecho de Ormuz, en un momento en que las entregas bajo fuerza mayor de QatarEnergy (y las primas de seguro) aumentan pese al bloqueo parcial por parte de las fuerzas navales iraníes.
Las Operaciones Comerciales Marítimas del Reino Unido (UKMTO) informan de que un buque no identificado había sido alcanzado por un proyectil frente a la costa de Omán. Las consultoras de seguridad Vanguard Tech y Marisks identificaron el barco como el GasLog Shanghai.
GasLog confirma que el incidente se produjo el pasado viernes mientras el buque abandonaba el estrecho y aseguró que toda la tripulación está a salvo y localizada y que el metanero permanece estable. El GasLog Shanghai cargó su mercancía en Qatar alrededor del pasado lunes y dejó de transmitir su posición cerca de la entrada occidental del estrecho el pasado viernes.
Se desconoce aún quién era el propietario del gas a bordo. QatarEnergy no respondió de inmediato a las preguntas sobre el cargamento ni sobre si el incidente había afectado a los envíos. GasLog es una naviera de GNL con sede en Mónaco que gestiona buques para QatarEnergy y otros grandes productores de gas.
Un revés significativo
Ormuz es la única vía marítima de Qatar hacia los mercados internacionales de GNL. Qatar es el segundo mayor exportador mundial de GNL después de Australia, con unos 77 millones de toneladas al año, casi todo ese volumen pasa por el estrecho de Ormuz. El Al Rekayyat, un metanero de propiedad catarí que transportaba GNL, fue alcanzado cerca del estrecho el 7 de julio, lo que provocó una pausa de tres semanas en los envíos de GNL de Qatar a través de esta vía marítima.
Jean-Christian Heintz, director general de la consultora suiza especializada en GNL Wideangle LNG, asegura que este segundo incidente supone un revés significativo. "Esto es un golpe a la perseverancia de Qatar por mitigar los efectos de la crisis", afirma Heintz a 'Euronews'. "Aunque QatarEnergy tenga la opción de utilizar barcos de su propia flota o de terceros, la evaluación del riesgo puede no diferir", señaló Heintz.
El incidente del GasLog Shanghai se produjo además pocos días después de que un dron impactara contra el Energos Winter en el puerto egipcio de Damietta, provocando un incendio que se extendió a otro buque gestionado por GasLog, el GasLog Salem. Ningún grupo ha reivindicado el ataque de Damietta.
La fuerza mayor sigue vigente
QatarEnergy opera bajo cláusula de fuerza mayor en algunos contratos desde marzo, cuando los ataques iraníes contra el complejo industrial de Ras Laffan y el posterior cierre del estrecho de Ormuz interrumpieron la producción y el transporte.
El complejo de Ras Laffan, que QatarEnergy describe como la mayor instalación de producción de GNL del mundo, concentra la mayor parte de la capacidad exportadora de Qatar. Dos de sus trenes de producción resultaron dañados en los ataques de marzo. La eléctrica italiana Edison informó de que QatarEnergy le había comunicado que no entregaría otros tres cargamentos de GNL, lo que prolonga la aplicación de fuerza mayor sobre los suministros a la compañía hasta finales de septiembre.
En total, 24 cargamentos previstos para Edison entre abril y finales de septiembre, que representan aproximadamente 3.000 millones de metros cúbicos de gas natural, están ahora sujetos a fuerza mayor. Edison señaló que ya ha sustituido 17 de los cargamentos afectados y que sigue en condiciones de cumplir sus compromisos con los clientes. La compañía cuenta con un acuerdo de suministro de 25 años con QatarEnergy, firmado en 2009, que cubre 6.400 millones de metros cúbicos al año.
Heintz considera que QatarEnergy "tiene pocos motivos" para levantar la fuerza mayor mientras la situación de seguridad siga sin resolverse. Añade que cada nuevo incidente está llevando a armadores, operadores de cargamentos y aseguradoras a reevaluar el coste de transitar el estrecho de Ormuz. "Las primas de seguro, tanto de los buques como de los cargamentos que transportan, solo pueden subir a partir de ahora", explicó.
Los mercados mundiales de gas ya se habían ajustado de forma significativa a estas perturbaciones, pero los últimos incidentes, junto con la fuerte demanda europea para rellenar reservas antes del invierno, son "sin duda alcistas para los precios", concluye Heintz.