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¿Qué hace Putin cuando se siente acorralado? El análisis de John Hardie

Un helicóptero de ataque polivalente Airbus Tiger vuela durante el ejercicio multinacional Pikne, "Relámpago", cerca de Suurekivi, Estonia, el martes 30 de septiembre de 2025
Un helicóptero de ataque Airbus Tiger sobrevuela el ejercicio multinacional Pikne ("Relámpago") cerca de Suurekivi, Estonia, martes 30 de septiembre de 2025 Derechos de autor  AP Photo
Derechos de autor AP Photo
Por Sasha Vakulina
Publicado última actualización
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Los países del flanco oriental de la OTAN descartan indicios de un ataque ruso inminente, pero refuerzan sus defensas ante una amenaza creciente: los sabotajes, ciberataques y provocaciones atribuidos a Moscú en Europa.

Casi una semana después de que el viaje secreto a Moscú del director de la CIA, John Ratcliffe, alimentara el temor a un posible ataque de Rusia a la OTAN, los responsables europeos rechazan que un choque militar convencional sea inminente.

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Desde Finlandia y Rumanía hasta los países bálticos, los gobiernos aseguran que no hay indicios de que Moscú esté preparando un choque directo con la OTAN, aunque siguen reforzando sus defensas y alertan de una creciente amenaza rusa.

Los responsables a lo largo del flanco oriental de la OTAN sostienen que prepararse para una agresión rusa no equivale a darla por segura. John Hardie, director adjunto del Programa sobre Rusia de la Fundación para la Defensa de las Democracias, con sede en Estados Unidos, explicó a 'Euronews' que Ratcliffe podría haber llevado varios mensajes a Moscú.

"En mi opinión, un ataque militar convencional de Rusia contra un país miembro de la OTAN sigue siendo muy poco probable, sobre todo mientras continúe la guerra de Ucrania", señaló Hardie. "Sin embargo, aunque ese escenario siga siendo en conjunto poco probable, hay razones para considerar que el riesgo aumenta ligeramente".

"La guerra en Irán ha reducido la capacidad de reacción de Estados Unidos, mientras que la Administración Trump ha sembrado dudas sobre la voluntad política estadounidense de defender Europa. En los últimos meses hemos visto incursiones en el espacio aéreo de la OTAN que podrían haber tenido como objetivo poner a prueba nuestra respuesta".

Hardie añadió que los responsables estadounidenses podrían estar preocupados por lo que Putin podría hacer si se siente "frustrado o acorralado" en Ucrania, aunque consideró más probable que la respuesta sea una segunda oleada de movilización en Rusia.

¿Es inminente un ataque de Rusia a la OTAN?

La evaluación de Hardie coincide en líneas generales con lo que están diciendo públicamente los líderes europeos. El presidente finlandés, Alexander Stubb, rechazó los pronósticos que apuntan a que Rusia podría estar en condiciones de atacar a un país de la OTAN en los próximos años.

"Si alguien tiene una bola de cristal así, estupendo. Yo sencillamente no veo ni indicios ni hechos que lo respalden", declaró Stubb al diario alemán 'Bild' durante el fin de semana, y añadió que la información de inteligencia a su alcance avalaba su evaluación. "No tiene sentido para ninguna potencia en el mundo poner a prueba la determinación de esta alianza".

No obstante, Finlandia está reforzando sus defensas a lo largo de su frontera de 1.340 kilómetros con Rusia, mientras que Suecia ha aceptado una petición de Helsinki para enviar cazas Gripen y un buque de guerra que apoyen la vigilancia territorial finlandesa en la zona fronteriza.

Las autoridades finlandesas no ven ninguna contradicción, un mayor grado de preparación militar está pensado para disuadir a Rusia y protegerse de drones, violaciones del espacio aéreo y otras formas de escalada, no para prepararse ante un ataque inminente.

Rumanía ha ofrecido una valoración similar. El ministro de Defensa, Radu Miruță, explicó el domingo a la cadena rumana 'Digi24' que Bucarest y sus aliados intercambian información de inteligencia de forma constante y que no hay "ningún indicio" de que Rusia tenga intención de atacar a un miembro de la OTAN.

"No creo que Rusia tenga intención de atacar a ningún país miembro de la OTAN", afirmó Miruță. Rumanía comparte una frontera de 614 kilómetros con Ucrania y ha visto en repetidas ocasiones cómo drones rusos penetran en su territorio. El primer ministro letón, Andris Kulbergs, fue aún más explícito y afirmó en un mensaje en X que el nivel de amenaza militar del país no ha cambiado y que el riesgo de una invasión directa de Rusia sigue siendo bajo.

Letonia se mantiene, no obstante, en un estado de alerta reforzada frente a ciberataques, sabotajes, provocaciones y drones, al tiempo que refuerza su frontera oriental junto a los aliados de la OTAN. "Estar preparados ante una posible amenaza no es lo mismo que una amenaza inmediata", señaló Kulbergs. "Estas dos cosas no deben confundirse". Lituania, Estonia y Letonia figuran entre los países de la OTAN que más gastan en Defensa en relación con el tamaño de sus economías.

La guerra híbrida de Rusia contra Europa ya está en marcha

Polonia ha adoptado un tono más prudente. El primer ministro polaco, Donald Tusk, declaró tras una reunión informativa con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, este fin de semana, que "la escalada por parte de Rusia va en aumento". "No podemos descartar provocaciones de Rusia contra alguno de los miembros de la OTAN", advirtió Tusk. "Los próximos seis meses serán decisivos y debemos estar preparados, como Polonia y como OTAN, para distintos escenarios".

Su advertencia apunta a otra dimensión de la evaluación de la amenaza en Europa, aunque un ataque convencional no parezca inminente, la agresión rusa ya adopta otras formas.

Los gobiernos europeos han acusado a Moscú de ciberataques, sabotajes y otras operaciones hostiles en todo el continente, mientras que aviones y drones rusos han violado en repetidas ocasiones el espacio aéreo de la OTAN. El ministro de Exteriores estonio, Margus Tsahkna, sostuvo en X que calificar actividades como estas de "guerra híbrida" minimiza la amenaza.

En respuesta a unas declaraciones del jefe de la inteligencia exterior de Estonia, Kaupo Rosin, Tsahkna escribió: "Basta ya de eufemismos. La campaña de sabotaje y subversión de Putin en toda Europa no es 'guerra híbrida'. Es terrorismo de Estado. Llamémoslo por su nombre".

Hardie añadió que ese tipo de acciones rusas ya se están produciendo. "En cuanto a los actos agresivos por debajo del umbral de una guerra abierta, como los incendios provocados contra instalaciones de defensa europeas, ya se están produciendo y llevan años ocurriendo, pero con un impacto estratégico limitado", explicó a 'Euronews'. "Moscú tiene opciones para escalar en este terreno, pero es poco probable que eso logre un impacto mucho mayor y podría, paradójicamente, volverse en su contra".

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