Combatientes hutíes llegaron a la isla Perim, que divide el estrecho de Bab el-Mandeb en dos rutas marítimas, y culminaron así su control del paso. Sumado al bloqueo iraní de Ormuz, cerca de un tercio del comercio marítimo mundial queda en manos hostiles.
Los hutíes de Yemen, respaldados por Irán, se hicieron el viernes con el control del estrecho de Bab el-Mandeb, después de capturar una isla situada en medio de esta vía marítima clave del mar Rojo, según informó un responsable del Gobierno local y confirmaron varios testigos.
"Embarcaciones con combatientes hutíes armados llegaron a la isla de Mayyun después de que las fuerzas gubernamentales se retiraran de ella ayer", explicó el responsable, en alusión a esta isla rocosa y volcánica, también conocida como Perim, que divide la parte más estrecha del estrecho en dos canales de navegación.
"Los hutíes han completado su toma de la zona de Bab el-Mandeb y de la isla Mayyun, situada en medio del estrecho", añadió, bajo condición de anonimato.
Un testigo afirmó que "los hombres armados se están desplegando a lo largo de la costa de Bab el-Mandeb y circulan en vehículos militares".
El jueves, los hutíes se apoderaron de la estratégica ciudad portuaria de Moca a las fuerzas gubernamentales en una ofensiva relámpago que también les permitió tomar la isla Zuqar, en el sur del mar Rojo, "tras ataques con cohetes y un asalto terrestre llevado a cabo con lanchas que transportaban combatientes", según fuentes militares.
En internet aparecieron imágenes de las aparentes celebraciones de los combatientes hutíes en Moca y de la incautación de un importante arsenal y material abandonado por las fuerzas gubernamentales. 'Euronews' no pudo verificar de forma independiente la autenticidad de estas imágenes.
Los hutíes, que antes de esta ofensiva controlaban alrededor de un tercio del territorio yemení, ya habían atacado anteriormente el tráfico marítimo en esta estrecha vía de marítima que conecta Asia con Europa a través del mar Rojo y el canal de Suez.
Los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb concentran más de una cuarta parte del comercio mundial de crudo y productos petrolíferos transportados por mar. Solo por el mar Rojo pasa casi un tercio del tráfico mundial de contenedores.
Según diversas informaciones, los hutíes también han consultado con Teherán la posibilidad de imponer este verano una tasa por el paso seguro a través del estrecho, en un aparente intento de aumentar aún más la presión sobre la economía mundial.
El Gobierno yemení reconocido internacionalmente ha advertido en repetidas ocasiones de los planes hutíes para hacerse con el control de esta vía marítima, cuyo nombre en árabe significa 'Puerta de las Lágrimas'.
Los hutíes continúan su avance
Formalmente conocidos como Ansar Allah, los hutíes llegaron al poder a finales de 2014 tras irrumpir en Saná y hacerse con el palacio presidencial y con posiciones militares clave, lo que obligó al Gobierno de Yemen a exiliarse.
El grupo forma parte del llamado Eje de la Resistencia de Teherán, una red laxa de grupos armados presentes en varios países de la región, entre ellos Hezbolá en Líbano, Hamás en Gaza y milicias en Irak, todos ellos respaldados, entrenados y equipados en mayor o menor medida por la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC).
El grupo reavivó las hostilidades en la guerra civil de Yemen en julio, cuando permitió el aterrizaje de un avión iraní desafiando el control saudí del espacio aéreo yemení. Riad respondió atacando el aeropuerto, lo que llevó a los hutíes a declarar en julio un bloqueo contra el reino centrado en su comercio de petróleo.
Los hutíes lanzaron la semana pasada una ofensiva a gran escala contra las fuerzas gubernamentales apoyadas por Arabia Saudí y, al mismo tiempo, ataques en territorio saudí que dejaron decenas de heridos, lo que llevó a Riad a responder con bombardeos diarios sobre las zonas de Yemen controladas por los hutíes.
Arabia Saudí, que a comienzos de esta semana afirmó que siempre ha ofrecido "oportunidades de negociación", insistió además en que tiene derecho a defenderse. Ataques hutíes contra infraestructuras petrolíferas y petroleros saudíes han contribuido igualmente al repunte de los precios del crudo, que superaron el jueves los 100 dólares por barril.
Un aliado en apuros
El mes pasado, Arabia Saudí firmó en La Meca un acuerdo de defensa mutua, de corte similar al de la OTAN, con Turquía y con Pakistán, potencia nuclear, aunque parece poco probable que alguno de los dos países intervenga.
El martes, el ministro de Defensa paquistaní, Khawaja Asif, declaró que Pakistán "honrará" el pacto "si llega a ser necesario". Solo un día después, el ministerio de Exteriores paquistaní afirmó que el acuerdo de La Meca es "una alianza defensiva centrada en la disuasión".
"No hay nada de eso sobre la mesa ahora mismo. Cuando llegue el momento, actuaremos en el marco del acuerdo", declaró a la prensa el portavoz Sajjad Haider Khan en la rueda informativa semanal.
En julio, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió de que Washington respondería contra los hutíes si intentaban bloquear el tráfico marítimo en el mar Rojo, y las semanas de ataques estadounidenses desde marzo de 2025, al inicio de su mandato, alcanzaron diversos objetivos militares e industriales.
Sin embargo, Washington se muestra reticente a entrar en el conflicto en este momento, ya que desde febrero está empantanado en su propia guerra con Irán.
Teherán intervino el viernes, reclamó el fin del bloqueo saudí a Yemen y la reanudación inmediata de las conversaciones, en su primera declaración pública desde la ofensiva hutí en el mar Rojo.
En un comunicado difundido por la agencia estatal IRNA, el ministerio de Exteriores iraní afirmó que se debe respetar la soberanía de Yemen y que sus problemas no pueden resolverse mediante un bloqueo ni con alianzas militares.
Paralelamente, varias informaciones sostienen que la élite paramilitar de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) ha desplegado a decenas de asesores para apoyar a los hutíes en sus operaciones. 'Euronews' no ha podido verificar de forma independiente estas afirmaciones por el momento.
Una posible interrupción en Bab el-Mandeb jugaría a favor de Irán, ya que su bloqueo de Ormuz ha ejercido una fuerte presión sobre los mercados energéticos mundiales, desatando una crisis que podría agravarse aún más a medida que el hemisferio norte se aproxima al invierno.
El jueves, el líder del consejo de gobierno de Yemen reconocido internacionalmente pidió a los países árabes y a otras naciones que le ayuden a defender las costas del país.
"La protección de las costas de Yemen y la recuperación del control estatal sobre su territorio, sus puertos y sus aguas es un interés compartido por Yemen, Egipto, el mundo árabe y la comunidad internacional", afirmó Rashad al Alimi, que preside el Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, durante una reunión con el embajador de Egipto.
Desde la semana pasada, los combates en Yemen han causado más de 500 muertos, en su mayoría combatientes, según un recuento de AFP elaborado a partir de varias fuentes.