Un ataque masivo con drones habría tenido como objetivo la refinería de Kstovo, una de las mayores de Rusia, según canales de Telegram especializados en el seguimiento de la guerra. Las autoridades rusas han confirmado daños importantes en una instalación industrial de la zona.
Las autoridades rusas han informado de que un ataque masivo con drones tuvo como objetivo durante la noche una instalación industrial en la región de Nizhni Nóvgorod, mientras diversas informaciones apuntan a que una de las principales refinerías de petróleo de la zona habría sido alcanzada.
En una publicación en Telegram, el gobernador regional, Gleb Nikitin, afirmó que un "ataque masivo con drones" había provocado "daños importantes" en una instalación industrial del distrito de Kstovo. "Más de 100 drones han sido destruidos", escribió. Añadió que, según la información preliminar, no se habían registrado víctimas y que los equipos de emergencia estaban trabajando en el lugar.
"Mientras se llevan a cabo los trabajos de reparación, puede haber cortes temporales de electricidad, así como una reducción del suministro de agua caliente y calefacción en determinadas zonas residenciales", señaló Nikitin.
Canales de Telegram especializados en el seguimiento del conflicto informaron de que el ataque había tenido como objetivo la refinería de Kstovo, también conocida como Lukoil-Nizhegorodnefteorgsintez, considerada una de las mayores instalaciones de este tipo en Rusia. Según Lukoil, el complejo produce diésel y combustible de aviación, entre otros productos.
A principios de esta semana, se informó de que se había declarado un gran incendio en otra refinería de petróleo de la región rusa de Samara tras un ataque con drones. En las redes sociales se difundieron imágenes y vídeos que mostraban varias columnas de humo negro elevándose sobre la zona.
El incidente se produjo después de que varias informaciones apuntaran a que Ucrania había suspendido sus ataques contra las refinerías rusas debido a las presiones de Washington. La Administración Trump sostiene que estos bombardeos contribuyen al encarecimiento mundial del diésel, mientras intenta desvincular la subida de los precios de la guerra contra Irán.
Ucrania había intensificado este año sus ataques contra las infraestructuras energéticas rusas, especialmente contra refinerías de petróleo, terminales y depósitos, con el objetivo de debilitar una fuente fundamental de ingresos de Rusia y desgastar la maquinaria bélica del Kremlin.
El último ataque conocido se produjo después de que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, informara de que unos 280.000 hogares se habían quedado sin electricidad tras los bombardeos rusos de la noche del viernes.
"Los ataques rusos han creado una situación complicada con el suministro de electricidad en nuestras regiones", escribió Zelenski en una publicación en X el sábado. Según explicó, unos 200.000 hogares de Dnipró y su región permanecían sin electricidad, mientras que otros 80.000 o más también carecían de suministro en la región de Kiev.
El presidente ucraniano indicó que las fuerzas rusas habían alcanzado una "central de cogeneración" en Kiev, así como cuatro subestaciones eléctricas en la región de Dnipró, entre otros objetivos.