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Culpable aunque absuelto al prescribir el delito en el caso de los bebés robados

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Culpable aunque absuelto al prescribir el delito en el caso de los bebés robados

Culpable aunque absuelto al prescribir el delito en el caso de los bebés robados
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Absuelto por prescripción. Es el veredicto de la primera sentencia en España por el robo de bebés durante el franquismo.

El exginecólogo Eduardo Vela, de 85 años, es culpable de los delitos de detención ilegal, suposición de parto y falsedad en documento oficial, pero ha sido absuelto por la Audiencia Provincial de Madrid al haber prescrito todos ellos.

La fiscalía había solicitado 11 años de cárcel para el doctor por robar y entregar a una mujer estéril al bebé recién nacida Inés Madrigal, haciendo constar en la documentación que era su madre biológica. Los hechos sucedieron en la clínica San Ramón de Madrid, en junio de 1969, mediante un acta de nacimiento falsificada, y con la intermediación de un sacerdote jesuita.

REUTERS/Sergio Perez
Inés Madrigal sale del tribunal después de recibir el veredicto en Madrid, España, el 8 de octubre de 2018.REUTERS/Sergio Perez

Entre los años 50 y los 90 se dieron en España varios casos de recién nacidos que fueron arrebatados a sus padres con engaños para entregarlos a otras familias, en muchos casos previo pago. El doctor Vela ha sido el primero en sentarse en el banquillo de los acusados por este tráfico de bebés robados.

Aunque Vela niega las acusaciones, una periodista francesa, Emilie Delphine grabó hace años una charla a cámara oculta en la que supuestamente confesaba los hechos.

La denunciante es Inés Madrigal de 49 años. "Recordemos que esto es una trama a nivel nacional que incluye incluso a las islas y que bueno somos el país donde más robos de bebés ha habido de todo el planeta."

Entre 2.000 y 3.000 denuncias similares fueron archivadas por falta de pruebas o porque el tribunal consideró que los hechos habían prescrito. Los niños recién nacidos eran arrebatados a sus padres y declarados muertos, sin que se aportaran pruebas.

Después se entregaban en adopción a parejas estériles, por lo general adeptas del régimen franquista y muchas veces con la complicidad de curas y monjas.

Los robos se produjeron sobre todo durante la dictadura de Francisco Franco entre 1939 y 1975. Aunque dicho tráfico perduró incluso en democracia, al menos hasta 1987, por razones económicas.