La crisis financiera de 2008 se asocia con una reducción de la mortalidad en Europa

La crisis financiera de 2008 se asocia con una reducción de la mortalidad en Europa
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Las épocas de recesión económica conllevan una disminución de la contaminación del aire, de las muertes por accidente de tráfico y del consumo de alcohol y tabaco.

Un estudio publicado el viernes en la revista Nature Communications muestra que los países europeos que sufrieron una mayor desaceleración económica después de la crisis financiera internacional de 2008, también fueron aquellos con un mayor fortalecimiento de la tendencia a la disminución de la mortalidad.

El estudio relaciona las variaciones del producto interior bruto (PIB) per cápita con la motalidad diaria en el período entre 2000 y 2010 en 140 regiones de 15 países europeos.

En España, uno de los países más golpeados por la crisis económica, la tasa de mortalidad pasó de reducirse un 2% cada año a un 3% en el período analizado, mientras que en Alemania, que sufrió menos los efectos de la gran recesión, pasó del 2,4% al 0,7%.

"Los períodos de expansión macroeconómica se asocian con un aumento de la contaminación, los riesgos laborales, el agotamiento y las lesiones por accidentes de tráfico asociados con el aumento de las actividades industriales, los viajes y el consumo de diversos bienes, como alimentos, alcohol y tabaco", señala el texto de los investigadores de ISGlobal.

Otros factores que influyen este descenso del número de muertos es el menor sedentarismo y de los niveles de obesidad en la población, añade.

"Hay estudios que apuntan a la influencia de factores como el estrés laboral o al hecho de que los hábitos saludables exigen un tiempo del que es más difícil disponer cuando se desempeña un empleo a tiempo completo", señala Joan Ballester, investigador de ISGlobal y primer autor del estudio.

“Conviene precisar que las recesiones en sí no son un factor deseable para impulsar el aumento en la esperanza de vida", precisa Ballester. "En este sentido, se trataría de lograr que los periodos de expansión económica fueran compatibles con una mejor calidad del aire, menos accidentes y mejores hábitos de vida”.