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La encrucijada política de Chemnitz, una ciudad dividida

La encrucijada política de Chemnitz, una ciudad dividida
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Chemnitz en su día fue una ciudad socialista conocida como la ‘Ciudad de Karl Marx’. Se encuentra en Sajonia, en Alemania Oriental y ha sido testigo de varios cambios políticos.

Ayman Oghanna, Euronews: "Frente a esta estatua, hace menos de 30 años, los ciudadanos de Chemnitz luchaban por la caída de un régimen totalitario. El pasado mes de agosto, sin embargo, tuvo lugar aquí mismo un tipo de protesta muy diferente: los violentos disturbios anti-inmigración convirtieron a Chemnitz en el símbolo de la nueva extrema derecha alemana."

Todo empezó cuando un alemán murió apuñalado en la ciudad. Los presuntos asesinos fueron dos refugiados de Irak y Siria. Lo que vino después fue una semana de protestas anti-inmigración que unieron a neo-nazis, grupos de extrema derecha y a miles de ciudadanos comunes marchando juntos contra la inmigración. Estas protestas fueron un momento decisivo en la oleada de odio anti-inmigrante que ha ido en aumento a medida que la extrema derecha se fortalecía tras la crisis migratoria de 2015.

En el corazón de la nueva extrema derecha alemana se encuentra Alternativa para Alemania, un partido populista anti-inmigración. AfD, por sus siglas en alemán, existe desde hace solo seis años, pero ya ha logrado un éxito impresionante, convirtiéndose en el tercer partido más importante del Bundestag.

Alice Weidel y Alexander Gauland

Este es su líder, Alexander Gauland, hablando sobre la violencia del año pasado: "Cuando además muchos de estos refugiados violan la ley, se agota la paciencia."

Mientras, Martin Shultz, exlíder del Partido Socialdemócrata de Alemania, mostraba su indignación: "Este es el tipo de lenguaje que escuchamos en este Parlamento hace mucho tiempo. Es hora de que los demócratas de este país se levanten de nuevo. Es rearme retórico".

Estuvimos en un mitin del Partido Alternativa para Alemania en Chemnitz en campaña para las elecciones europeas. Hablamos con su candidato Maximilian Krah.

Maximilian Krah, AfD

Ayman Oghanna, Euronews: "Alternativa para Alemania ha cosechado un éxito increíble en sólo seis años, ¿cree que gran parte de ese éxito se debe a la crisis migratoria de 2015?"

Maximilian Krah, AfD: "Obviamente. Mentiría si lo negara. Alemania era una especie de lugar pacífico alejado de todos los problemas que había a nivel mundial. Entonces Merkel decidió abrir las puertas del país y en un año dejó entrar a casi un millón de personas, la mayoría hombres musulmanes. Y eso ha cambiado el país. Somos la única fuerza política que se opone a la inmigración masiva, pero sabemos por las encuestas que casi el 50 por ciento de la población está en contra de la inmigración masiva, así que obviamente fue un boom."

El mensaje anti-inmigración de Alternativa para Alemania caló profundamente entre los votantes que se oponen a la política de bienvenida a los refugiados de la Canciller Angela Merkel: "Es exactamente este tipo de escoria, que ha sido expulsada de sus países, la que llega aquí. Y se están dando un festín a mi costa."

Ayman Oghanna, Euronews: _"Es chocante escuchar el lenguaje que utilizan algunos partidarios de Alternativa para Alemania, como parásitos izquierdistas o insectos refugiados...un lenguaje que no se pronunciaba en voz alta en Alemania desde los días más oscuros del fascismo. Simpatizantes de AfD se están manifestando detrás de nosotros. Aquí hay una barrera policial y justo en el otro lado está la contra protesta. Sólo a unos 100 metros de distancia hay dos grupos políticos polarizados."
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Como la mayoría de las ciudades de Alemania, Chemntiz está dividida. Mientras Alternativa para Alemania celebraba su manifestación, una gran multitud de oponentes también marcharon por las calles. Son manifestantes de Los Verdes, liberales y de izquierdas, que exigen ser escuchados y contrarrestar la demostración de fuerza de AfD.

Robert Hay, simpatizante de los Verdes

Ayman Oghanna: "¿Qué opina del crecimiento de partidos nacionalistas como AfD en su ciudad?"

Robert Hay, simpatizante de los Verdes: "Bueno, no estoy muy seguro de que estén creciendo. Personalmente creo que siempre han estado ahí, pero ahora están más seguros y, sí, están saliendo a las calles y diciendo que ellos controlan la ciudad. Pero eso sencillamente no es cierto."

Hubo otro evento político ese día. Pro Chemnitz, el movimiento ciudadano de derechas que organizó las protestas anti-inmigrantes del año pasado, hacía una barbacoa comunitaria para celebrar la apertura de su nueva sede. Sin embargo, al igual que el mitin de Alternativa para Alemania, su evento provocó una fuerte contra protesta. La policía tuvo que separar a los dos grupos.

Ayman Oghanna, Euronews: "Menuda bienvenida tienen afuera."

Martin Kohlmann, líder Pro Chemnitz: "Sí, nuestros mejores amigos, la extrema izquierda. Ya nos han dado una gran bienvenida esta mañana poniendo ácido en la entrada."

Ayman Oghanna: "¿Han puesto ácido en la entrada?"

Martin Kohlmann: "Sí."

Ayman Oghanna: "Alemania, tradicionalmente, ha sido un país orgulloso de no sentirse orgulloso y con un lenguaje poco patriótico, ¿qué cree que está cambiando?"

Martin Kohlmann: "Nunca había sido así aquí en la antigua Alemania del Este. Esto se debe a la reeducación posterior a la guerra. En Occidente, los estadounidenses y los ingleses decían y enseñaban que el pensamiento alemán, el tipo de vida y el pensamiento alemán, condujeron a los crímenes del nacionalsocialismo. Y aquí teníamos a los rusos, que nos decían que el capitalismo era lo malo, lo que llevaba al fascismo. A nosotros no nos educaron así, no pensamos que ser alemán sea un problema."

Martin Kohlmann, líder Pro Chemnitz

Históricamente, Alemania del Este tenía una sociedad mucho más homogénea que la de Occidente. Por supuesto, lo que no había entre las salchichas, la cerveza y las canciones populares en la barbacoa, eran caras extranjeras.

Para entender mejor la vida de los inmigrantes en Chemnitz, nos reunimos con Hassan al Nasser, un refugiado iraquí de 13 años que llegó aquí con su familia hace cinco. Hassan quiere ser arquitecto, pero dice que le gustaría mudarse a Berlín porque está cansado del racismo en Chemnitz: "Tuve un incidente en el tranvía. Un anciano estaba filmando a una mujer musulmana y le dije que parara. Luego empezó a filmarme a mí y a otras personas de diferente origen cultural. La situación se puso tensa y nos gritó que Hitler debería habernos llevado a la cámara de gas, como se hacía entonces".

Hassan al Nasser, inmigrante iraquí

Hassan no es el único que lucha contra los prejuicios en Chemnitz. La refugiada libia Layla Ahmad dice que vive situaciones racistas casi todas las semanas: "He perdido cinco años. La razón principal por la que vine aquí era la seguridad y, como mujer con un hijo, no me siento segura en absoluto. Aquí nos enfrentamos a la misma situación que en Libia o peor. Me fui de Libia porque estaba sufriendo psicológicamente y tenía miedo por mi hijo, pero encontré lo mismo en Alemania. Mi opinión sobre Libia es que al menos es mi país. Independientemente de la situación, a las personas se les respeta como seres humanos. Aquí eres un extraño. Me marché, lo sacrifiqué todo, hice un viaje peligroso, lo sacrifiqué todo por mi hijo. El derecho más básico para mí es poder caminar por la calle con mi velo, pero tengo miedo de que alguien me pegue. Incluso a mi hijo le digo que no hable con ellos."

Layla Ahmad, refugiada libia

Alemania ha registrado más de 1,2 millones de solicitantes de asilo desde 2015. Chemnitz, sin embargo, tiene una población extranjera relativamente pequeña: sólo el 8 por ciento. Sin embargo, el índice de crímenes de odio contra los inmigrantes es más alto aquí que en el resto del país. Conocemos a André Löscher, trabajador social de una ONG que ayuda a las víctimas de la violencia racista: "En toda Sajonia hemos asistido a 317 ataques, de los cuales casi 80 han sido aquí en Chemnitz."

Ayman Oghanna, Euronews: "¿Y ha habido un aumento respecto al año pasado?"

André Löscher: "Ha aumentado alrededor del 40 por ciento con respecto al año pasado en Sajonia y en Chemnitz alrededor del 400 por ciento."

Le preguntamos por qué piensa que las actitudes anti-inmigrantes se están endureciendo en Sajonia: "Un punto importante es que el aumento de la inmigración en Alemania inclinó la balanza hacia la derecha. Alternativa para Alemania se aprovechó y, además de que no tiene mucho más que ofrecer, esto es de lo que más habla la gente", asegura Löscher.

André Löscher, trabajador social

La ira por la inmigración se está convirtiendo en violencia real en Chemnitz. Nos reunimos con Masoud Hashemi, un refugiado político de Irán que tiene un restaurante persa en la ciudad. El pasado mes de octubre, tres hombres vestidos de negro irrumpieron en su establecimiento: "Un hombre hizo este saludo y dijo ‘Heil Hitler’. Lo dijo muy fuerte e inmediatamente empezó a romper cosas. Me tiró un samovar a la cara. Me metí en la cocina y él vino detrás de mí. Destrozó la cocina y me pegó. Me pateó el estómago y me caí al suelo. Me hice una herida en la cabeza y empecé a sangrar mucho."

Masoud pasó más de una semana ingresado en el hospital. Todavía no entiende por qué le atacaron: "Ahora tengo un trabajo. Pago mis seguros. Pago mi alquiler. Estoy trabajando. ¿Por qué vienen a pegarme? Vienen porque soy persa, pero ¿qué he hecho yo?"

Masoud Hashemi, refugiado iraní

Ayman Oghanna, Euronews: "No sólo los inmigrantes son víctimas de los crímenes de odio de la extrema derecha en Chemnitz. El año pasado un hombre de 27 años fue torturado hasta la muerte por ser homosexual. Y hay una señal preocupante de que el oscuro pasado de Alemania está regresando: el antisemitismo está aumentando."

‘Schalom’ es un restaurante kósher que abrió sus puertas en el año 2000. Su propietario, Uwe Dziuballa, cuya familia sobrevivió al holocausto, dice que su negocio ha sido objeto de varios ataques antisemitas. Le preguntamos si el antisemitismo actual podría compararse con el de los años 30: "La economía era mucho más frágil. En mi opinión, el caldo de cultivo para el pensamiento nacionalista era mucho más fértil, mientras que hoy, en comparación con 1933, tenemos la globalización y, debido a ello, existe una masa crítica positiva que es capaz de mostrar fortaleza democrática."

El restaurante fue atacado el pasado mes de agosto, cuando una docena de personas arrojaron piedras, botellas y un tubo de metal al establecimiento. Uwe fue golpeado por una gran piedra: "Me golpeó en el hombro, no fue para tanto, pero si la piedra me hubiera golpeado en la cabeza con fuerza, podría haber terminado de una manera muy diferente. Esta es una de las pequeñas diferencias con respecto a lo que ocurrió en 1933. Llamé a la policía y la policía vino, y en mi opinión hicieron un trabajo muy profesional. En 1933, probablemente los judíos no tenían la oportunidad de llamar a la policía."

Uwe Dziuballa, propietario del restaurante ‘Schalom’

Nuestro último día en Chemnitz estuvimos en campaña con dos candidatos de Alternativa para Alemania para las próximas elecciones municipales. Una vez más, el mensaje central parece ser el de la inmigración y la integración.

Falk Heiligenschmidt, candidato AfD elecciones municipales: "El Islam, en mi opinión, no se puede integrar. Lo vemos día a día, porque los inmigrantes árabes en Alemania y en otras partes de Europa están merodeando por las calles y atacando a los alemanes todos los días con cuchillos, o golpeándolos. Hay tantas situaciones así que tenemos que decir que el Islam no encaja en Alemania ni en Europa."

Ayman Oghanna, Euronews: "Yo soy hijo de un inmigrante árabe, ¿cree que me he integrado bien en la sociedad europea? ¿Aquí hay sitio para mí?"

Steffen Wegert, candidato AfD elecciones municipales: "No me lo hubiera imaginado. ¡Bien hecho! Yo diría que usted está integrado en su país. Supongo que se quedará aquí muchos años más. ¿Qué más puedo decir?"

Steffen Wegert y Falk Heiligenschmidt, AfD

Ayman Oghanna, Euronews: "Estamos en el mercado de Chemnitz haciendo una encuesta sobre intención de voto."

"Votaré a Alternativa para Alemania porque no hay otra alternativa para mí. Porque los partidos tradicionales, todos ellos, nos han dejado solos y nos han olvidado", decía una de las encuestadas.

"Alternativa para Alemania es el peor partido que hay aquí, no tienen corazón", lamentaba otro ciudadano.

"Todo el mundo debería tener su propia religión, pero todo el que venga a Alemania debería adaptarse a la cultura alemana", sentenciaba otra mujer.

Ayman Oghanna, Euronews: _"Chemnitz tiene la reputación de ser una ciudad de extrema derecha. Pero después de pasar aquí una semana, no estoy seguro de que eso sea justo. Es cierto que los crímenes de odio están aumentando, junto con el racismo ocasional y el apoyo a partidos como Alternativa para Alemania. Pero estamos muy lejos de la década de 1930. Aquí también hay mucha resistencia y rabia hacia la extrema derecha. La cuestión es si será suficiente para evitar que cambie la política en un país distinguido por defender una Europa liberal y tolerante."
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