Última hora
This content is not available in your region

La pandemia de coronavirus frena la migración a Estados Unidos desde México

La pandemia de coronavirus frena la migración a Estados Unidos desde México
Derechos de autor  AP Photo/Emilio Espejel, File
Tamaño de texto Aa Aa

Desde el viernes, una orden emitida por los Centros de Prevención y Control de Enfermedades, en plena pandemia de coronavirus, instaura que cualquiera que sea sorprendido cruzando la frontera de Estados Unidos desde Canadá o México, será devuelto al país correspondiente inmediatamente.

Según el responsable de la Protección de Aduanas y Fronteras estadounidense, Mark Morgan, esta orden es extensiva a todos los migrantes, a los que ha lanzado esta advertencia:

“No os vamos a acoger bajo custodia, no sabemos nada de vosotros, estáis indocumentados y no vamos a meteros en nuestra instalaciones y exponer a nuestro personal de fronteras ni al pueblo estadounidense”.

Pero del lado mexicano de la frontera tampoco hay voluntad de acoger a todos los que sean devueltos. El viernes el Secretario de Relaciones Exteriores mexicano, Marcelo Ebrard, fue igual de tajante al avisar:

“Si personas nos son devueltas personas que no son mexicanas ni centroamericanas, México no las aceptará. Estados Unidos tendrá que hacerse cargo de ellas.”

La mayoría de los que atraviesan la frontera son originarios de América Central, pero no todos.

Así, entre enero y febrero de este año, pasaron a Estados Unidos por la frontera mexicana unos 6.000 brasileños y casi 1.200 chinos, según los datos de la Protección de Aduanas y Fronteras estadounidense (CBP, en inglés).

Lo que pasa es que no está claro lo que ocurre con estas personas pese a que el responsable estadounidense, Mark Morgan, haya dicho que son devueltas ‘expeditivamente’ al país del que vinieron.

La orden emitida el viernes por su servicio estará en vigor durante 30 días, y además aquellos inmigrantes que sean sospechosos de tener COVID-19 serán enviados a hospitales locales.

Las fronteras siguen abiertas, según el secretario de seguridad interior estadounidense, Chad Wolf, pero sólo para facilitar el comercio. Estados Unidos comercia con Canadá y México por un valor diario de 3 mil millones de dólares, pero los turistas y los consumidores transfronterizos deben permanecer en sus casas y abstenerse de pasar la frontera.

Crece la preocupación del lado mexicano de la frontera

La cantidad de personas bloqueadas en la frontera no hará más que aumentar y los refugios ya están al límite de su capacidad. Es de lo que advierte el director del centro Senda de Reynosa, en la frontera con McAllen, Texas:

“Tenemos a 300 personas en el refugio y ya no podemos acoger a más. Desde hace una semana Estados Unidos ha parado todos los trámites de acogida, si esto sigue así estaremos desbordados”, dice el director que ha impuesto la cuarentena en el refugio para evitar contagios y ya no admite a nadie más, pero los migrantes siguen llegando a Reynosa.

La situación en los centros de detención de inmigrantes en EEUU

La situación de los que sí lograron entrar en territorio estadounidense y que están en centros de detención también preocupa. Un grupo de defensores de los inmigrantes ha presentado una demanda judicial en Washington para que los detenidos sean inmediatamente puestos en libertad y aducen que no se han tomado medidas contra el COVID-19 en los centros de Berks en Pennsylvania, y de Karens y Dilley en Texas, donde las familias son retenidas durante 20 días.

Los defensores de los inmigrantes aducen que estos no son delincuentes y que no representan una amenaza para la seguridad pública, que solo son demandantes de asilo.

La agencia ICE (Immigration and Customs Enforcement) que vela por la seguridad de las fronteras de EEUU, afirma que sí está tomando medidas para evitar un brote de coronavirus en sus centros de detención. De momento los juzgados de inmigración de Estados Unidos siguen funcionando, pero con cierres parciales y retrasos en las vistas.