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La oficina europea de la OMS llama a restringir el acceso al alcohol durante el confinamiento

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La oficina de la Organización Mundial de la Salud para Europa ha emitido una nota recordando que el alcohol "no protege contra el COVID-19" y llama a que se restrinja el acceso a las bebidas alcohólicas durante el confinamiento.

El organismo basado en Ginebra considera que los gobiernos deberían hacer uso de la legislación que restringe el acceso a las bebidas alcohólicas e incluso reforzar las restricciones durante el periodo de confinamiento que vivimos para frenar la propagación de la pandemia.

"Los vínculos entre las situaciones de estrés traumático y el uso de sustancias están bien establecidos. Respondemos con los medios habituales: analgésicos, alcohol, drogas recreativas", explica Philippe Batel, psiquiatra experto en adicciones, director del centro de adicciones de Charente.

"En una situación de confinamiento, la mayoría de las estrategias para hacer frente al estrés, como los deportes o salir, ya no existen. Pero cada vez hay más estrés. Y la estrategia más al alcance es el uso de sustancias", dice Elsa Taschini, psicóloga especializada y cofundadora de la asociación Addict'Elles.

El fenómeno es previsible, incluso entre las personas que no padecen grandes adicciones, y la OMS lo aborda en sus recomendaciones para "hacer frente al estrés" durante la epidemia llamando a no intentar canalizar las emociones fumando, bebiendo alcohol o consumiendo otros estupefacientes.

El alcohol, un problema europeo

"El alcohol se consume en cantidades excesivas en la región europea y deja demasiadas víctimas. Durante la pandemia de COVID-19, deberíamos preguntarnos realmente qué riesgos corremos al dejar a las personas encerradas en sus casas con una sustancia que es perjudicial tanto para su salud como para los efectos de su comportamiento en los demás, incluida la violencia", dice Carina Ferreira-Borges, Directora del Programa de Alcohol y Drogas Ilícitas de la OMS/Europa.

La oficina europea de la OMS recuerda que el consumo de alcohol en un periodo que puede ser duro como el confinamiento, puede propiciar problemas añadidos de salud, comportamientos de riesgo y exacerbar los problemas de salud mental e incluso la violencia.

Tras el primer mes de encierro forzoso, muchos países han detectado incrementos en la violencia de género en el seno de los hogares confinados y han intentado poner medidas para frenarla.

La organización recuerda que cada año muere un millón de personas en la región europea debido al alcohol y que el Viejo Continente es donde más alcohol se consume y donde hay una mayor prevalencia de trastornos relacionados con el consumo de alcohol así como la mayor proporción de muertes causadas por el alcohol.

Por eso anima a los gobiernos de la región a mantener controles en el acceso, si es posible reforzarlos y a comunicar con la ciudadanía sobre los riesgos.

En España, por ejemplo, después de las primeras semanas de confinamiento, se ha detectado un aumento considerable del consumo de bebidas alcohólicas, sobre todo cerveza o vino. En Francia, en cambio las ventas han descendido, aunque el Gobierno ha permitido que las tiendas especializadas sigan abiertas.

Algunos paíes como Sudáfrica o Groenlandia han prohibido la venta de alcohol durante el confinamiento. Los restaurantes de Hong-Kong tienen prohibido servir alcohol porque "facilita el acercamiento" y favorece el contagio.

No, el alcohol no protege contra el COVID-19

Frente a la circulación de algunos mitos descabellados y totalmente falsos de que el alcohol protegería frente al virus, la OMS ha creado una hoja informativa (en inglés) en la que desmontan algunos mitos que circulan por las redes.

"El miedo y la desinformación han generado un mito peligroso según el cual el consumo de alcohol de alta graduación puede matar el virus COVID-19". No es así. El consumo de cualquier tipo de alcohol supone riesgos para la salud, pero el consumo de alcohol etílico de alta potencia (etanol), especialmente si ha sido adulterado con metanol, puede tener graves consecuencias para la salud, incluida la muerte. Recientemente se han dado casos en Perú.

La OMS advierte que, al contrario, consumir alcohol nos puede hacer más vulnerables al COVID-19.

"En particular, el alcohol compromete el sistema inmunológico del cuerpo y aumenta el riesgo de resultados adversos para la salud. Por lo tanto, las personas deben reducir su consumo de alcohol siempre, y en particular durante la pandemia de COVID-19" dice la organización.

La organización dependiente de la ONU advierte también que la situación de aislamiento sumada al alcohol es especialmente peligrosa para las personas con trastornos previos relacionados con el alcohol.