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Microchips implantados en la piel: ¿Es todavía ciencia ficción o ya una realidad en Europa?

Microchips implantados en la piel: ¿Es todavía ciencia ficción o ya una realidad en Europa?
Derechos de autor  Euronews/Ric Wasserman
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Miles de suecos han sido pioneros en el uso de microchips futuristas que se implantan bajo la piel de la mano. Esta tecnología se utiliza para tareas cotidianas como acceder al teléfono móvil, abrir puertas o poner una alarma.

Los que están detrás de la tecnología de los microchips -del tamaño de un grano de arroz e implantados mediante una jeringa- están trabajando para que su uso se extienda a otras partes de Europa.

Eric Larsen, que dirige Biohax Italia, está esperando la aprobación de los centros médicos y el ministerio de Salud italiano. Su intención es implantar un chip a unas 2.500 personas en los primeros seis u ocho meses en Milán y Roma.

Incluso sin la certificación del ministerio de Salud, Biohax Italia ya ha sido capaz de incrustar estos chips en unos pocos cientos de personas con la ayuda de un centro médico.

"Es un paso hacia el futuro... Es extremadamente futurista, aunque ya está sucediendo. Esta tecnología nació para ayudarnos, para darnos pequeños 'superpoderes'", dice Larsen a Euronews.

Pero la crisis del COVID-19 puede hacer a la gente más aprensiva hacia este tipo de tecnología, se lamenta Larsen, debido a la preocupación pública por la pérdida de privacidad a raíz de las aplicaciones introducidas por varios gobiernos para controlar los contagios durante la pandemia.

"Estamos viendo que mucha gente en Italia no está contenta con añadir un GPS o algo que pueda rastrear su movimiento. Eso podría ser un peligro para nosotros", explicó.

"No estamos vigilando los movimientos, no tenemos un GPS dentro, pero creo que mucha gente no es consciente de ello".

Eliminar la necesidad de una cartera

El experto sueco en soluciones informáticas Martin Lewin utiliza los dos microchips que tiene en la mano para cosas como entrar en el ordenador, poner la alarma de la oficina o abrir su perfil LinkedIn.

Pero se espera que el punto de inflexión de esta tecnología sea convertirse en una alternativa a los pagos en efectivo o con tarjeta.

"Simplemente eliminar la necesidad de una cartera, eliminar la necesidad de un llavero, eliminar la necesidad de todas estas fichas desconectadas que sólo crean riesgo porque si las pierdes, pierdes tu identidad", explica Jowan Österlund, quien está detrás de la nueva empresa Biohax International y que antes se dedicaba a hacer piercings.

"Si pierdes tus llaves no podrás entrar en tu casa. Si alguien más consigue tus llaves, básicamente puede reclamar tu casa en algunos países".

En Suecia, ahora mismo los microchips ya pueden ser usados como un billete de tren, por ejemplo. Pero Lewin espera que pronto se pueda hacer pagos con ellos.

"Espero que se convierta en una función básica", dijo a Euronews, "un ecosistema donde el chip sea capaz de proporcionar todo tipo de acceso. Donde puedas llevar tu identidad de forma simple".

Pero la tecnología no ha despegado tan rápido como él esperaba.

"Ha llevado más tiempo del que pensaba y esperaba. Hace tres años me implantaron el chip. Parece que pasará otro año antes de que el chip funcione para hacer los pagos".

Larsen dijo que en Italia, Biohax está hablando con Vodafone y Paypal para intentar que eso suceda. Una compañía en Reino Unido, BioTeq, también está trabajando para crear pagos sin contacto con microchips subcutáneos.

Steven Northam, el director de la firma británica BioTeq, dijo que este es el "punto de inflexión para la adopción 'masiva'" ya que la compañía recibe diariamente consultas sobre "implantes de pago".

Pero parece que la tecnología no se ha movido tan rápido como algunos habrían esperado. El operador de trenes sueco SJ dijo que después de un período de prueba no establecerá la tecnología de los microchips subcutáneos como billetes después de un "pequeño incremento" en los últimos dos años con un total de 3.000 usuarios.

Un portavoz de SJ dijo que aunque mantienen la tecnología disponible, se moverán en "otra dirección".

Preocupación en torno a la seguridad y privacidad

Los microchips utilizan tecnología inalámbrica de corto alcance (NFC, por sus siglas en inglés) e identificación por radiofrecuencia (RFID, por sus siglas en inglés) para comunicarse con un sistema. Son ondas de radio se leen con el contacto cercano.

Es "esencialmente la misma" tecnología que usa tu teléfono o tarjeta de débito cuando lo sostienes cerca de un sensor, explica Rob van Eijk, director general para Europa del Foro del Futuro de la Privacidad.

Plantea los mismos problemas conocidos de protección de datos, incluyendo la posibilidad de que alguien pueda captar la señal.

Euronews/Ric Wasserman

"Es similar a escuchar un micrófono direccional, puedes captar la señal de RFID también", explicó Eijk, que solía trabajar para la Autoridad de Protección de Datos Holandesa.

En teoría, podría ser "usado de manera que te haga destacar entre la multitud, como un medio para señalarte como un individuo en un grupo, si eres el único que lleva un biochip y todos los demás no lo llevan", añadió.

También podría complicarse la cuestión de la privacidad de los datos si las futuras versiones de estos chips rastrean tu salud u otra información, señaló Eijk.

Jowan Österlund de Biohax International dice que muchas personas solo han oído hablar de microchips en el contexto de la ciencia ficción. "La única información que se tiene sobre los implantes procede de la cultura pop de Hollywood, y cuando es la cultura pop de Hollywood, es un GPS gigante que Arnold Schwarzenegger se saca de la nariz".

Pero muchos de sus clientes, añade, obtendrán estos implantes simplemente para abrir sus cuentas de LinkedIn y compartir su perfil más rápidamente. Se sorprenden al saber que es más barato de lo que imaginaban, unos 150 euros.

Österlund dijo que están trabajando con socios para que estos microchips contengan información sobre la salud. En el caso de que alguien sea llevado inconsciente al hospital, un paramédico podría escanear el chip y obtener información sobre alergias o condiciones preexistentes.

Por ahora, están trabajando en la regulación de los chips en términos del grado de material utilizado y el nivel de protección de datos.

"Estamos impulsando la legislación para hacer cumplir realmente y crear un marco regulador en torno a esto porque trabajamos en una zona gris legal en este momento, lo cual es bueno para el desarrollo y para las tecnologías disruptivas y todo, pero esta cosa está entrando en el cuerpo de las personas y permaneciendo allí, por lo que tenemos que asumir esa responsabilidad", dijo Österlund.

Dice que es una tecnología que ya existe en al menos 20 países. BioTeq en Reino Unido ha implantado aproximadamente 250 personas con microchips.

La implantación: "Casi igual a una picadura de abeja"

Los implantes no están "regulados como dispositivos médicos y por lo tanto pueden ser implantados por cualquiera", dijo Northam en BioTeq, pero la compañía sólo utiliza médicos para implantarlos.

"Personalmente no veo ningún inconveniente. Sé que hay gente que está preocupada de que puedan ser vigilados, pero es una tecnología pasiva, así que no hay nada que no puedas controlar", dijo Lewin.

"Es necesario acercarse mucho para que se pueda leer la información del chip. Algunos creen que hacerse el implante será doloroso pero es casi igual a una picadura de abeja".

La popularidad de estos chips "se reducirá a qué problema nos está resolviendo", dijo Eijk del Foro del Futuro de la Privacidad. "Mira lo rápido que cambiamos de dinero en efectivo a pagos sin contacto... eso sucedió en varios años", agregó.

Es una cuestión de si un teléfono puede llegar a ser tan pequeño como para caber bajo nuestra piel.

"Pero ese es el siguiente nivel. Ese no es el tipo de tecnología de biochip del que estamos hablando ahora", dijo Eijk.