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Libia, teletrabajo en mitad de una guerra

Una calle de Libia
Una calle de Libia   -   Derechos de autor  Felipe Dana/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
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Muchos ciudadanos en todo el mundo están asumiendo los retos de trabajar desde casa, pero para los que viven en Libia, el confinamiento va desde la falta de electricidad hasta el bombardeo intermitente debido al conflicto en curso en el país.

"Estoy trabajando desde casa ahora mismo con bombas cayendo en los alrededores", dijo Moayed Zoghdani, que trabaja en una agencia internacional de ayuda.

“También sufro interrupciones en Internet que me impiden entregar mi trabajo a tiempo. Y empecé a sufrir un malestar estomacal por primera vez en mi vida. Estoy muy bajo de ánimo.”

Zoghdani recientemente grabó un video desde su apartamento en el que se pueden escuchar disparos de artillería justo fuera de su ventana:

El conflicto en Libia ha estado ocurriendo desde 2011 y la capital, Trípoli, ha estado bajo asedio por lo menos un año. Libia aún no ha visto una disminución de los combates a pesar de los llamamientos de la ONU para un alto el fuego.

El gobierno reconocido por la ONU con sede en la capital ha impuesto un bloqueo en las zonas controladas del país desde mediados de abril debido a la pandemia.

Hay un toque de queda, que ha sido extendido por otros 10 días, de 6pm a 6am. La gente puede salir de compras por la mañana pero las tiendas cierran al mediodía.

Hay 69 casos confirmados de coronavirus en Libia y al menos tres muertes.

Poder y paciencia

Euronews ha hablado con varios trabajadores humanitarios y de desarrollo que coincidieron en que trabajar desde casa en medio de un conflicto y de cortes de electricidad planteaba numerosos retos.

El combustible se ha vuelto más caro, por lo que los generadores de energía sólo pueden ser utilizados cuando es necesario para algunos trabajadores, que tienen el privilegio de tener un generador de electricidad y agua en casa.

Muchos empleados señalan la paciencia que se necesita para trabajar desde casa en tales circunstancias.

Nurhan Sabkha, que también trabaja en la cooperación humanitaria, dice que puede ser "frustrante porque también tengo que cuidar a mi hija de cuatro años mientras trabajo a tiempo completo".

"Soy una persona desplazada internamente, que vive cerca de la zona de guerra. La cantidad de paciencia, concentración y fuerza que se requiere de mí durante este tiempo es insoportable la mayoría de los días".

Una colega, Khadija Sadera, cree que trabajar a distancia "te enseña a tratar con la presión y el estrés causados por la situación actual, los apagones y la débil conexión a Internet".

Aprendizaje en línea deshecho por el conflicto

La maestra de escuela primaria Hanan Rawag creó un grupo en Facebook para comunicarse con los alumnos y sus familias, pero "ya no funciona" porque los estudiantes están "estresados y distraídos por los conflictos y los cortes de energía".

Un padre le dijo a Rawag que su hijo "no puede entender y necesita las interacciones en la clase con el profesor".

"Todavía estoy haciendo lo mejor que puedo y lo he convertido en un grupo público para beneficiar a todos, ya que [estos estudiantes} son el futuro de Libia", sfirmaRawag.

Waad Treki, también profesor, tiene que volver a grabar las clases porque los videos están "arruinados por los truenos de los bombardeos y la artillería en la zona".

"Trabajar desde casa me hizo darme cuenta de que ver a mis alumnos todos los días, interactuar con los colegas, estar agotados y lo que yo pensaba que era una rutina deprimente eran todos antidepresivos", ironiza Treki.

"Mi trabajo era una fuente de distracción que me impedía pensar en la guerra y me hacía seguir adelante".