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Aparece un oso muerto por balas en los Pirineos franceses

El oso encontrado muerto en los Pirineos el 9 de junio de 2020.
El oso encontrado muerto en los Pirineos el 9 de junio de 2020.   -   Derechos de autor  Cuenta de Twitter de Elisabeth Borne, Ministra francesa de Transición Ecológica y Solidaria/AFP
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Un oso fue hallado muerto con heridas de bala en el departamento de Ariège en el sur de Francia. Este triste descubrimiento fue anunciado el martes por la ministra francesa de Transición Ecológica, Elisabeth Borne, quien indicó que el Estado presentará una denuncia.

Esta es el segundo ejemplar de branca ursina hallado muerto en los Pirineos este año. En abril se descubrieron los restos de Cachou, un varón nacido en 2015, en el Val d'Aran (España), pero aún no se ha revelado la causa de su muerte.

La víctima yacía en una zona de alta montaña, en el municipio de Aulus-les-Bains, cerca de la estación de esquí de Guzet, y el fiscal de Foix ha abierto una investigación, según la prefectura.

"Nadie tiene derecho a matar a un oso en los Pirineos, es inconcebible. Es una especie protegida", reaccionó Alain Reynes, director de la asociación Pays de l'ours, que defiende la presencia de la especie en los Pirineos. El oso pardo ha sido incluido en la Lista Roja de Especies Amenazadas de la sección francesa de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

"Por supuesto, (nosotros) las asociaciones también presentaremos denuncias y haremos todo lo posible para encontrar a los responsables y hacerlos condenar", añadió el movimiento pro-oso.

El crecimiento de la población de branca ursinas en los Pirineos, tras las reintroducciones iniciadas en 1991, ha alimentado durante años las tensiones con los criadores que consideran su presencia incompatible con la actividad pastoral.

El número de osos en los Pirineos era de 52 individuos en 2019, según el último informe de vigilancia comunicado por las autoridades francesas. Sin embargo, este nivel de población no asegura la supervivencia de la especie.

En el movimiento anti-oso no se descarta la mano ejecutora de un pastor enfadado al inicio de la estación de los pastos de verano.

"Nunca hemos escuchado su sufrimiento a diario. Hemos sembrado dolor, sufrimiento y discordia en nuestras montañas", dice Philippe Lacube, el líder histórico del movimiento contra el oso y presidente de la Cámara de Agricultura de Ariège.

"También puede ser en defensa propia", añade.

Asegura que unos quince osos viven en esta zona de Ariège, los Couserans, de un total que estima por su parte varía entre 60 y 80 ejemplares.

Francia había adoptado un "plan para los osos" para 2018-2028 en el que se preveían nuevas puestas en libertad de osos, pero el Gobierno lo había enterrado pocos meses después de su puesta en marcha, tras las manifestaciones de los pastores.

En 2019, los osos mataron a 1.173 animales y se destruyeron 36 colmenas, según las cifras contenidas en una consulta pública recientemente lanzada para las medidas destinadas a asustar a los osos pardos en los Pirineos.

La semana pasada, los ministros franceses de Transición Ecológica y de Agricultura anunciaron 500.000 euros adicionales para la cohabitación entre osos y pastores.