Última hora
This content is not available in your region

¿Por qué la Comisión Europea apuesta por el hidrógeno para un futuro más verde?

¿Por qué la Comisión Europea apuesta por el hidrógeno para un futuro más verde?
Derechos de autor  Virginia Mayo/AP
Tamaño de texto Aa Aa

La pandemia de coronavirus ha desviado la atención del público de muchas cuestiones urgentes, entre ellas la crisis climática. Pero entre bastidores, la Unión Europea (UE) parece estar manteniendo el pie en el acelerador para hacer frente al cambio climático.

En una rueda de prensa en Bruselas el miércoles, la Comisión Europea reveló su estrategia para un futuro energético más verde y limpio, con grandes esperanzas de aumentar el uso del hidrógeno en varios sectores, incluido el energético.

Esta nueva política está destinada a ayudar a hacer cumplir el compromiso del Acuerdo Verde Europeo de que el bloque sea neutral en cuanto a las emisiones de carbono para el año 2050. Actualmente, el sector de la energía representa el 75% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la Unión Europea.

La Comisión publicó su Estrategia de la UE para la integración de los sistemas energéticos como marco para una transición energética, que comprende medidas para lograr un sistema más circular, aplicar una mayor electrificación directa y desarrollar combustibles limpios. Pero los comisarios también creen que el hidrógeno tiene un papel especial que desempeñar en este cambio sísmico, lanzando la Alianza Europea del Hidrógeno Limpio (ECHA, por sus siglas en inglés).

¿Qué es el hidrógeno?

Estamos rodeados de hidrógeno. El gas constituye el 75% del universo. Aunque es abundante en la atmósfera, es difícil de aislar. Puede ser extraído a través de la electrólisis, el proceso de separación de los átomos de hidrógeno y oxígeno mediante el paso de una alta corriente eléctrica a través del agua. Esta técnica es bastante costosa ya que implica grandes cantidades de energía para hacerlo.

El gas tiene muchas aplicaciones y puede ser muy útil en áreas que no son aptas para la electrificación. Por ejemplo, puede utilizarse como combustible, como portador y almacenador de energía, o como materia prima (una materia prima para alimentar una máquina o un proceso industrial).

¿Cuáles son los beneficios de la energía del hidrógeno?

Ninguna otra fuente de energía es tan infinita como el hidrógeno y, por lo tanto, no hay posibilidad de que se agote. El hidrógeno también puede utilizarse en lugares donde la energía nuclear o el gas natural, por ejemplo, no pueden utilizarse, además de ser más seguro y menos peligroso para la salud humana.

Esta fuente de energía en particular es muy eficiente, ya que requiere menos energía para funcionar en comparación con los combustibles fósiles. Tampoco se liberan subproductos nocivos a la atmósfera cuando se utiliza, lo que hace del hidrógeno una fuente de energía limpia. Una vez utilizado, puede incluso convertirse en agua potable para los astronautas.

¿Cuáles son las desventajas?

Por otra parte, el hidrógeno sigue enfrentándose a desafíos en lo que respecta al almacenamiento y el transporte, por no hablar del hecho de que su actual coste de producción hace imposible que el gas supere a otros combustibles por ahora, a pesar de su abundante suministro.

Hoy en día, el hidrógeno representa una fracción muy pequeña de la producción energética de la UE, alrededor del 2%. Además, sigue procediendo en gran medida de combustibles fósiles -como el petróleo, el gas natural o el carbón- y es responsable de entre 70 y 100 millones de toneladas de CO2 que se producen anualmente en la UE.

La Comisión Europea previsto descarbonizar totalmente la industria y pasar al hidrógeno limpio y renovable gracias a la investigación y la innovación. Aunque su objetivo es llegar a utilizar la energía eólica, solar e hidroeléctrica, no descarta que "se necesiten otras formas de hidrógeno con bajo contenido de carbono para reducir rápidamente las emisiones y apoyar el desarrollo de un mercado viable".

¿Cómo se aplicará la nueva estrategia?

La hoja de ruta ha sido diseñada en tres fases repartidas en los próximos 30 años. A partir de hoy, el objetivo es poner en marcha la infraestructura para que la producción pueda alcanzar hasta 1 millón de toneladas de hidrógeno renovable para el año 2024.

Se espera que la producción sea competitiva en cuanto a costos desde 2025 hasta 2030, generando hasta 10 millones de toneladas de gas que luego se utilizarán para alimentar la producción de acero, algunos medios de transporte y así sucesivamente.

Para la tercera fase, se espera que las tecnologías de hidrógeno renovable hayan alcanzado la madurez y se desplieguen a gran escala.

De aquí a 2050, la puesta en marcha de esta estrategia supondría inversiones de unos 180.000 a 470.000 millones de euros. La Comisión Europea ha puesto en marcha la Alianza Europea para el Hidrógeno Limpio esta semana precisamente con el propósito de "identificar y construir un claro conducto de proyectos de inversión viables".

¿Es el hidrógeno una apuesta segura?

La Estrategia de Hidrógeno de la UE, junto con la Estrategia de la UE para la Integración del Sistema Energético, han sido presentadas como parte de los compromisos del Green Deal. Sin embargo, dada la crisis mundial actual, los comisarios sostienen que este marco era para impulsar la resistencia de Europa y que "las inversiones previstas tienen el potencial de estimular la recuperación económica de la crisis del coronavirus".

Coordinador de políticas de gas en Climate Action Network, Esther Bollendorff preferiría mantenerse alerta. Ella toma nota de la voluntad de la Comisión de alejarse de los combustibles fósiles, pero le preocupa cómo funcionaría la ECHA.

"Esto es preocupante porque es el primer paso para definir los programas piloto y las inversiones y el panel fue superado por los principales líderes de la industria del gas", como SNAM, Gasunie, Verbund, dice.

Los defensores del clima señalan que últimamente ha habido "una especie de frenesí" en torno al hidrógeno, mientras que creen que no puede ser visto como la única solución. "Podemos estar poniendo todos los huevos en la misma cesta", Bollendorff cree firmemente.

En un comunicado de prensa, las redes europeas señalan que "mantener la puerta abierta para el uso de combustibles fósiles sucios [...] no nos acercará ni acelerará el objetivo del Acuerdo de París".