Última hora
This content is not available in your region

Éxito para Hamilton en Hungaroring y decepción entre los aficionados a la Fórmula 1

euronews_icons_loading
Éxito para Hamilton en Hungaroring y decepción entre los aficionados a la Fórmula 1
Derechos de autor  Joe Klamar/AP
Tamaño de texto Aa Aa

Doble éxito para Lewis Hamilton en el circuito de Hungaroring. El británico de Mercedes ganó el Gran Premio de Hungría de Fórmula Uno y se convirtió en el nuevo líder del Campeonato del Mundo de pilotos. Es la victoria número 86 en la carrera de Hamilton en la 'categoría reina' del motor.

Un triunfo al que no pudieron asistir, in situ, acérrimos aficionados como es el caso de Klaudia y Dénes. Ambos estuvieron presentes en todas las carreras correspondientes al mundial, disputadas en Hungría, en los últimos 5 años. Pero el coronavirus ha impedido que acudieran al de este año y que cumplieran un sueño.

"Nos casamos hace 2 semanas y planeamos una luna de miel única: asistir a tantas carreras de Fórmula Uno como sea posible", declara Klaudia Maczali, aficionada a la Fórmula Uno.

Klaudia y Dénes han visto trastocados su planes. Hace dos meses, los organizadores del Gran Premio de Hungría acordaron que la carrera se disputada sin espectadores en las gradas y bajo las más estrictas regulaciones epidemiológicas. Todos los presentes en el circuito han pasado las correspondientes pruebas para detectar la COVID-19.

"Solamente los miembros del equipo pueden acercarse a los pilotos. Mantener la distancia social y llevar una máscara es obligatorio. Considero que las medidas de seguridad son máximas", afirma Zsolt Gyulay, consejero delegado de Hungaroring.

Pese a las restricciones, muchos aficionados se congregaron en la colina cercana para seguir la carrera con prismáticos y escuchar el rugido de los motores.

"He seguido las carreras de Fórmula Uno desde que era niño. Solía verlas desde las gradas, en el circuito. Pero ahora no es posible. Debido a las medidas de seguridad y a que se disputa a puerta cerrada, sin aficionados, tenemos que ver la prueba desde aquí", declara el estudiante Miklós Mezősi.

El año pasado los organizadores de la carrera obtuvieron unos 7 millones de euros en concepto de venta de entradas. Si a esto se añade todo lo generado por el turismo, se alcanzan en torno a 86 millones de euros.

"Faltan miles de aficionados en las gradas pero también en los hoteles y restaurantes húngaros. La decisión de disputar la prueba a puerta cerrada se traduce en millonarias pérdidas para el sector de servicios", concluye Zoltán Siposhegyi, corresponsal de Euronews en Hungría.