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La nueva política migratoria europea continúa aumentado las divisiones

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La nueva política migratoria europea continúa aumentado las divisiones
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Los líderes de Hungría, Polonia y Chequia se han reunido con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, tras la nueva propuesta migratoria. A pesar de que Bruselas ha cedido en gran parte a sus deseos antinmigración, parece que para el llamado grupo de Visegrado no es suficiente. Tan solo Eslovaquia faltó a la cita.

"El enfoque básico aún no ha cambiado porque a ellos [por el resto de Estados miembro] les gustaría gestionar la migración y no detener a los migrantes. La posición húngara, parar a los migrantes", ha afirmado el primer ministro húngaro Viktor Orbán.

Tras el incendio del campo de Moria en la isla griega de Lesbos, Bruselas ha propuesto un control previo de los solicitantes de asilo antes de que entren en la Unión. Pero los líderes de Visegrado quieren que se establezcan centros de control fuera de la UE, y así se lo pidieron a la presidenta durante su visita.

"Realmente necesitamos los puntos críticos fuera de Europa. Deberíamos negociar con los países del norte de África. En realidad deberíamos tener una estrategia a largo plazo sobre Siria, sobre Libia", ha apuntado el primer ministro checo Andrej Babiš.

Pero el conflicto en Libia se está profundizando y las ONGs advierten sobre graves violaciones de derechos humanos. Además, hay centros de detención que no han sido notificados a las organizaciones internacionales, según un nuevo informe de Amnistía Internacional.

"Estamos explicando horribles violaciones de derechos humanos, detenciones arbitrarias, homicidios ilegítimos, tortura, violencia sexual, explotación del trabajo de los migrantes, y estamos explicando cómo esto está relacionado con las políticas europeas de migración que durante años han estado atrapando a personas en el país", ha explicado Matteo de Bellis, investigador de Amnistía Internacional para el Mediterráneo Central.

El número de personas que llegan ahora a las costas europeas se ha visto fuertemente reducido, pero las feroces divisiones en la política migratoria persisten.