Última hora
euronews_icons_loading
La policía checa utilizó gas lacrimógeno y un cañón de agua para dispersar a los cientos de manifestantes que protestaban violentamente contra las restrcciones por la COVID-19

República Checa,uno de los países europeos menos afectado en la primera ola en primavera, encabeza ahora los contagios en la Unión Europea, con 701 casos acumulados por 100.000 personas.

Pese a encontrarse en una situación más estable que sus vecinos, miles de checos protestaron contra las restricciones impuestas por el Gobierno este domingo en la ciudad de Praga.

Los manifestantes exigen la dimisión del ministro de Sanidad tras ordenar el uso obligatorio de la mascarilla y el cierre de escuelas, restaurantes y bares.

El malestar rápidamente desencadenó enfrentamientos violentos con la policía.