Carreteras cortadas, viviendas inundadas y cerca de 3.000 personas evacuadas en las provincias de Cádiz, Jaén y Málaga fue el balance inicial del paso de la tormenta Leonardo por Andalucía. La situación obligó a suspender los trenes de alta velocidad y al cierre de centros educativos en toda la comunidad, excepto en Almería.
La Agencia Estatal de Meteorología activó la alerta roja en puntos como Grazalema, Ronda y el Estrecho de Gibraltar, donde se esperaban precipitaciones de hasta 150 litros por metro cuadrado.
Además, al menos 19 tramos fluviales registraron crecidas, seis de ellos en niveles críticos. En varias localidades de montaña, los vecinos colaboraron en las labores para retirar el agua de las viviendas mientras los equipos de emergencia mantenían la vigilancia sobre los cauces.
No se han registrado heridos, pero las autoridades advirtieron de que el suelo, empapado tras semanas de temporales, ya no puede absorber más agua.
Los aeropuertos de Málaga y Sevilla han informado de retrasos, los vientos cerca de Gibraltar han alcanzado los 100 km/h y el deshielo en Sierra Nevada incrementa el riesgo de inundaciones. Las autoridades piden a la población que evite las carreteras anegadas, con multas de hasta 30.000 euros para quienes desoigan las órdenes de seguridad.
Se espera que las lluvias intensas continúen hasta el jueves, lo que alimenta la posibilidad de que este sea el invierno más lluvioso en España en los últimos cinco años.