El suceso tuvo lugar en la zona de Shauri Moyo, donde varias construcciones habían sido marcadas para su demolición dentro de un proyecto de regeneración del río.
Según el Ministerio del Interior, el edificio colapsó mientras se realizaban las obras, dejando a varias personas atrapadas bajo los escombros. Los equipos de rescate, incluidos militares y servicios de emergencia, fueron desplegados rápidamente en busca de supervivientes. Al menos cuatro personas más resultaron heridas y dos fueron rescatadas con vida.
Aún no se ha determinado la causa del derrumbe. El edificio se encontraba en una zona incluida en un plan de demolición de construcciones ribereñas inseguras o ilegales.
Nairobi ha registrado repetidos incidentes de este tipo, impulsados por la rápida expansión urbana y un control limitado. Los expertos señalan las modificaciones ilegales y el uso de materiales de baja calidad como principales riesgos. Las autoridades aseguran que intensificarán las inspecciones, aunque su impacto sigue siendo incierto.