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Paso al frente de Francia y Alemania contra la COVID-19

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Paso al frente de Francia y Alemania contra la COVID-19
Derechos de autor  Photo : Francisco Seco (Copyright 2020 The Associated Press.All rights reserved)
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Hospitales saturados y unas previsiones mucho peores de lo esperado llevan a Francia a un nuevo confinamiento. Tras superar la cifra récord de 50.000 casos diarios, ha quedado claro que el toque de queda que afecta a dos tercios de los franceses está lejos de ser suficiente. Más de 3.000 camas (3.036) de cuidados intensivos de las 5.800 disponibles, están ya ocupadas por pacientes de COVID-19.

"He decidido que a partir del viernes hay que recuperar el confinamiento que detuvo el virus. Todo el territorio nacional está afectado, con adaptaciones para los departamentos y territorios de ultramar", decía el presidente francés, Emmanuel Macron, en un discurso televisado.

Bares cerrados, escuelas abiertas

A partir de medianoche, en Francia solo se podrá salir por motivos laborales, médicos, para ir a comprar o realizar ejercicio. Cierran los negocios no esenciales, como bares y restaurantes, pero permanecen abiertos escuelas, institutos y fábricas.

"Algunos países como España, Irlanda y los Países Bajos han tomado medidas antes y más duras que las nuestras. Sin embargo, todos estamos en el mismo punto: desbordados por una segunda ola que, ahora lo sabemos, será más dura y mortal que la primera", afirmaba Macron.

Berlín implementa nuevas medidas

Con unos 15.000 nuevos positivos diarios (14.964 este miércoles), Alemania también endurece las medidas. A partir del lunes, cerrarán bares, restaurantes, instatalaciones deportivas y culturales, durante al menos un mes. Los centros educativos y todos los comercios permanecen abiertos.

Lo que más preocupa a Berlín es la velocidad de propagación del virus.

"Debemos actuar y debemos actuar ahora. Y debemos hacerlo ahora para evitar emergencias sanitarias nacionales graves. No queremos entrar en una emergencia sanitaria nacional de este tipo. Y debemos tomar medidas para evitarlo", señalaba la canciller Angela Merkel.

Con unos 11.000 muertos, Alemania tiene mejor controlada la situación que sus vecinos.

Las nuevas medidas afectan sobre todo a propietarios de bares y restaurantes, artistas y personal de la industria del entretenimiento, que este miércoles se manifestaban en contra de los cierres.

Para amortiguar el choque en la economía, Berlín prevé ayudas de hasta 10.000 milllones de euros.