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Retiran la gigantesca isla de basura que cubría un río en Bulgaria

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Por Carmen Menéndez
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Isla de basura antes de ser retirada del río Svoge
Isla de basura antes de ser retirada del río Svoge   -   Derechos de autor  Svoge rubbish cleaning
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En Bulgaria, la polémica ha surtido efecto. La enorme isla flotante de basura, del tamaño de un campo de fútbol, que flotaba en el río Iskar ha sido retirada. La lluvia había arrastrado cientos de toneladas de residuos desde la capital Sofía y otras ciudades hasta una presa hidroeléctrica cerca de la localidad de Svoge.

Limpiar el río ha supuesto un trabajo colosal y muy caro. Se ha tardado más de una semana. A medida que los equipos avanzaban, resultaba más difícil recoger la basura, así que tuvieron que ser imaginativos.

Primero utilizaron maquinaria para retirar el grueso de la basura. Después se sirvieron de ganchos y, por último, de una grúa y una valla publicitaria a modo de rastrillo gigante.

Había plásticos y residuos de todo tipo, electrodomésticos, troncos de árboles... Las autoridades locales culpan del desastre a la gente que utiliza el río como vertedero. El frío se unió a la difícil geografía del lugar para hacer aún más arduo el trabajo.

"Parte de la basura empezó a congelarse -explica Vassil Shumanov, empleado de la central hidroeléctrica de Svoge-. Se amontonaba, formando grandes bloques. Los equipos de limpieza tuvieron que romperlos y tirar de ellos manualmente, antes de recogerlos y cargarlos en un camión".

Retiraron 560 toneladas de desperdicios, que después trasladaron a un vertedero cercano. A eso se unen 200 metros cúbicos de restos de madera.

Sin embargo, el problema de fondo persiste y sin medidas para evitarlo, la imagen dantesca de la isla de basura podría repetirse.

Un problema en toda la región de los Balcanes

La gestión de los residuos y el uso de los ríos no es un problema nuevo y afecta a casi toda la región de los Balcanes. El mismo problema se ha repetido estos días en Serbia, donde el embalse Potpecko también ha amanecido convertido en una isla de basura gigantesca.

Las lluvias y nevadas de diciembre y enero han arrastrado las basuras por el río Lim hasta depositarlas en la presa. El río nace en Montenegro y transcurre por varias localidades tanto montenegrinas como serbias.

También Bosnia ha denunciado una acumulación de basura que pone en peligro la presa hidroeléctrica del Drina, cerca de la ciudad oriental de Visegrad. El río Lim es uno de los afluentes del Drina, lo que hace que sus cursos de agua -y los flujos de basura- estén estrechamente conectados.

Los ecologistas de los Balcanes han advertido que, como la mayoría de los vertederos no se gestionan adecuadamente, filtran materiales tóxicos a los ríos, amenazando los ecosistemas y la fauna.

Los Balcanes todavía sufren los efectos de las guerras de los años 90 y la lenta recuperación por lo que los temas medioambientales a menudo son dejados de lado. Las ayudas y los fondos para la gestión de residuos o la reducción de emisiones de gases contaminantes a menudo terminan evaporándose en redes de corrupción.

Serbia y Montenegro son candidatos a integrar la Unión Europea. Bosnia figura como candidato potencial.