Última hora
This content is not available in your region

Los obstáculos de Bélgica en la carrera por la vacunación

Por Méabh Mc Mahon  & Aïda Sanchez Alonso
euronews_icons_loading
A man sits in a wainting area before receiving an injection of the Covid-19 vaccine on the opening day of the vaccination centre at the Zaventem Skyhall in Brussels airport
A man sits in a wainting area before receiving an injection of the Covid-19 vaccine on the opening day of the vaccination centre at the Zaventem Skyhall in Brussels airport   -   Derechos de autor  JOHN THYS/AFP
Tamaño de texto Aa Aa

Bruselas es la capital de la Unión Europea y Flandes y Valonia la sede de algunos de los mayores fabricantes de vacunas del mundo, pero la vacunación en Bélgica va a ritmo de tortuga.

El 23 de febrero, solo el 4,5% de la población adulta había recibido alguna dosis. Según el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades, esto sitúa a Bélgica por debajo de la media europea.

"Es un poco absurdo y surrealista para mucha gente que las vacunas producidas aquí en Bélgica lleguen más fácilmente al Reino Unido o a Israel o a otras partes del mundo que a la propia Bélgica, donde como en otros países de la UE la gente tiene que esperar mucho tiempo para vacunarse", explica el politólogo Dave Sinardet.

El problema principal es la falta de vacunas, pero también varios errores técnicos y humanos. Esta semana, por ejemplo, se citó a 11.000 trabajadores sanitarios para la vacunación y solo se presentaron 3.000. Algunos correos electrónicos terminaron en la bandeja de correo basura y otras personas dudaron calidad de la vacuna de AstraZeneca.

En Bélgica, una dificultad añadida es que la compra de las vacunas se realiza a nivel federal y su administración a nivel regional. Es una situación típica belga. Todas las administraciones tienen que trabajar juntas y eso no es siempre fácil.

Koen Wouters es el encargador de informar sobre el coronavirus para la VRT, la televisión pública flamenca. "En Bélgica, una dificultad añadida es que la compra de las vacunas se realiza a nivel federal y su administración a nivel regional. Es una situación típica belga. Todas las administraciones tienen que trabajar juntas y eso no es siempre fácil", explica el periodista.

Asegura que Flandes está por delante de las vacunaciones en Bélgica ya que la población confía más en las vacunas. "El escepticismo sobre la vacunación es un problema mayor tanto en Bruselas como en Valonia por la influencia francesa. Hay más escepticismo sobre la vacunación en Francia y Bruselas y Valonia están más bajo la influencia francesa, por lo que hay más escepticismo sobre la vacunación allí", insiste Wouters.

En Bélgica, los 9 ministros encargados de sanidad reciben muchas críticas. Uno de ellos incluso está de baja por la sobrecarga de trabajo.

Sinardet cree que no son los únicos culpables y señala también a la Unión Europea. "Creo que es importante para el proyecto europeo que en un tema tan delicado como la vacunación trate de corregirlo y además entone el 'mea culpa' ya que esto puede poner en riesgo el apoyo al proyecto europeo", explica Sinardet.

Por su parte, la Comisión Europea ha firmado múltiples contratos con grandes empresas farmacéuticas. El problema es que algunas, como Astrazeneca, están entregando menos dosis de las prometidas.