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La comisaria Margrete Vestager: una competencia justa y un espacio europeo para los datos

Por Méabh Mc Mahon  & Euronews
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La comisaria Margrete Vestager: una competencia justa y un espacio europeo para los datos
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En The Global Conversation conversamos con Margrete Vestager, la vicepresidenta ejecutiva de la Comisión Europea y comisaria de Competencia y de lo Digital, conocida justamente de ser la reguladora de las grandes empresas tecnológicas del mundo.

Euronews: comisaria Vestager, muchas gracias por acompañarnos.

Respuesta: Es un placer estar con ustedes. Y creo que, como lo he dicho antes, esto es mucho mejor que el petróleo porque los datos son, de hecho, un recurso renovable. Se pueden crear todo el tiempo y se pueden utilizar y reutilizar. Así que es algo muy actual para nuestros tiempos en los que las energías renovables, la economía circular es lo que queremos conseguir.

P: Pues comencemos, su trabajo se centra en la batalla global por los datos. Así que mi primera pregunta es, ¿está la Unión Europea (UE) en la batalla? ¿Por qué y hacia dónde espera que se dirija?

R: Puedo asegurarle que sí, porque mientras hablamos se están creando datos en todas partes y Europa es un continente muy industrial un continente donde ahora la digitalización lo es todo. Está presente en el transporte, en la agricultura y en nuestros sistemas de salud. Recogemos datos todo el tiempo. Y con esos datos podemos mejorar, innovar más y crear empresas más fuertes. Y por supuesto, también podemos utilizar esos datos para luchar contra el cambio climático. Así que son realmente importantes.

Y como dice usted, se trata de un asunto global porque también estamos en un contexto geopolítico en el que tenemos tanto rivalidad sistémica, competencia económica, como también la necesidad de cooperar con los demás.

Así que, ¿Cómo utilizamos los datos? ¿cómo permitimos que fluyan una vez que confiemos en el sistema y también cómo los limitamos si utilizan nuestros datos personales? Este es el reto que tenemos por delante. Tanto en lo que respecta a la aplicación como a la legislación.

P: Sí, un largo camino por delante y ya lo han empezado, por supuesto. Pero si nos fijamos en Estados Unidos y China, están avanzando muy rápido, China de forma muy agresiva. ¿Cuándo se pondrá la Unión Europea al día? Quiero decir, porque esto de hablar de un mercado único de datos en la UE, parece bien, parece muy bueno sobre el papel, pero suena un poco lejano.

R: Creo que es realmente importante no subestimar a Europa porque sigue siendo el continente con el mayor número de patentes y también tenemos una comunidad de innovación muy vibrante. Por lo que creo que es importante no ver a Europa como rezagada en este nuevo gran capítulo de la digitalización en el que los datos marcan la diferencia. Los datos son mucho más que datos de búqueda o de compras. El reto que tenemos por delante es asegurarnos de que los datos se compartan de forma general y se utilicen para mejorar los procesos.

Tenemos que trabajar para que las pequeñas y medianas empresas formen parte de esto porque para las empresas pequeñas es difícil utilizar sus propios datos. Para una empresa grande los datos tienen una configuración diferente. Por eso tenemos que intentar que este proceso coincida con el contexto económico europeo para que saque provecho de ello.

P: ¿Y qué pasa con la comunidad empresarial? Quiero decir, ¿habrá incentivos para animarles a compartir datos? porque parece que es bastante reacia a hacerlo

R: Sí, lo es. Y creo que una de las razones por las que es reacia a compartir datos es que todo el tiempo se le dice que está sentada encima del oro. Puede que no lo gaste, pero si está sentada sobre oro, entonces ¿por qué compartirlo? Y creo que hay una falta de claridad legal, pero también contractual.

Así que estamos trabajando en algo que llamamos espacios de datos. Es básicamente una metáfora para conseguir las obligaciones contractuales correctas para que sepamos que si somos propietarios de una empresa, ponemos nuestros datos en este espacio y sacamos quizás otros datos de forma segura. Y lo hacemos en un buen número de áreas. El más actual ahora mismo es, por supuesto, el espacio de datos sanitarios, porque hemos visto con la Covid lo importante que era poder analizar datos sanitarios, analizar moléculas, analizar el virus en sí mismo.

Necesitábamos datos para analizar cómo funcionan las vacunas. Y eso también conlleva un largo procesamiento de datos. La construcción de estos espacios podría hacer que las empresas se sientan mucho más seguras de que pueden utilizar los datos para desarrollar su negocio y desarrollar sus modelos de negocio para confiar mucho más en la economía digital

P: La Ley de Gobernanza de Datos que usted presentó, una propuesta del pasado noviembre, es un primer paso que se ha presentado como una alternativa a la forma en que las grandes empresas manejan y comparten los datos. Háblenos de sus preocupaciones y de sus experiencias hasta ahora con las grandes empresas tecnológicas, de cómo manejan los datos y de por qué cree que es importante hacer algo al respecto.

R: Debemos encontrar un punto medio en donde la gente no esté obligada a compartir sus datos pero que si quieren hacerlo, lo puedan hacer de forma transparente y segura. Una de las cosas que está haciendo la Ley de Gobernanza de Datos es una especie de plantilla para crear intermediarios, de modo que se tenga un socio neutral para recibir esos datos y también para permitir que sean utilizados por otros,

Es un intermediario que ayudaría a la transparencia del proceso, porque creo que mucha gente se preocupa por las normas de privacidad o los datos de propiedad.

Será un modelo diferente y más dinámico porque permite que muchos más participen en la economía de los datos, donde están presentes las grandes tecnológicas que acumulan una masiva cantidad de datos y hace muy muy difícil para los demás competir al mismo nivel, porque cuánto más datos tienes, conoces mejor los patrones de demanda de los clientes.

Desgraciadamente, también vemos que algunas grandes empresas tecnológicas utilizan los datos de una manera que no sigue las normas de la competencia.

Tenemos las conclusiones preliminares del caso de Amazon en el que sabe que tiene el acceso a los datos de todos o de muchos comerciantes de su plataforma. Y los propios comerciantes no tienen acceso al mismo nivel de datos sobre el comportamiento del consumidor y eso le da a Amazon un beneficio sin precedentes.

Asi que, por supuesto, La ley de Datos que vendrá más tarde será el medio para velar por la regulación justa de los beneficios de la economía de datos.

La práctica sobre el terreno presentan varios contratiempos

P: Ha mencionado la ley de datos que vendrá después. Le preguntaré sobre eso más adelante. Pero primero, estamos hablando de las grandes tecnológicas. Es decir, empresas como Facebook, Google, han estado acaparando nuestros datos durante los últimos dos años y han estado disfrutando de los beneficios económicos que dejan. Así que esta Ley de Gobernanza de Datos y la información que esperamos que salga de la Comisión un poco más tarde este año, ¿es la forma de tal vez ponerse al día con ellos?

R: Esto producirá un modelo diferente y una forma diferente de gestionar los datos. Y aunque esto está en marcha, también creo que hay una especie de despertar sobre lo importante que es cuidar nuestros propios datos. Tanto cuando son datos personales como cuando no lo son, para que no se haga un mal uso de ellos.

Creo que es muy bueno cuando, por ejemplo, los proveedores de servicios digitales preguntan a la gente si acepta que esta aplicación siga rastreando lo que hace en su teléfono cuando no está utilizando activamente la aplicación móvil, de modo que a la gente se le presentan opciones fáciles para hacer valer sus derechos en lo que respecta a la propiedad de los datos y a cómo asegurarse de cuándo y cómo se crean datos en línea. Al mismo tiempo, distinguir entre los datos personales y los datos más comerciales.

Porque cuando se trata de datos comerciales, tenemos una serie de posibilidades completamente diferentes porque no tenemos que tener las mismas preocupaciones que cuando se usan los datos personales. Y en eso estamos avanzamos tan rápido como podemos.

P: ¿Han tenido alguna reacción de las grandes empresas tecnológicas sobre sus propuestas?

R: Bueno, no muchas, creo que es bastante pronto. Al principio de todo tipo de deliberaciones en el Parlamento Europeo y el Consejo, por lo general obtenemos un enfoque bastante positivo. Luego tendemos a ver que hay algunos esfuerzos para hacer que los propósitos sean menos intrusivos o, en mi opinión, cada vez menos eficaces a la hora de hacer que el mercado sea abierto y contestable. Pero eso está por verse.

P: Un gran tema de discusión son nuestros valores y nuestros derechos, un tema cercano a nuestros corazones. Y los eurodiputados en este momento están examinando la Ley de Gobernanza mientras hablamos. Dicen que la ley debería basarse en la privacidad, la transparencia y en el respeto a los derechos fundamentales. ¿Cómo se va a lograr ese equilibrio?

R: No creo que debamos negociar en línea, pero compartimos el proceso por allí porque seguimos el modelo europeo. La idea es hacer entender a la gente lo que hacemos para no quedar olvidados entre discursos. Nos decimos que si queremos que la gente pueda hacer valer sus derechos y al mismo tiempo permitir que nuestra economía obtenga lo mejor de la producción de datos, entonces tendremos que encontrar un equilibrio y diferenciar los tipos de datos. Sé que puede ser trivial pero es también muy importante porque no todos los datos son personales y no todos los datos que han sido anonimizados pueden ser rastreados hasta su propietario original.

Creo que necesitamos ese tipo de matices en los debates para permitir una configuración que genere confianza, no solo para quienes proporcionamos datos sino también para la empresas que los utilizarán activamente, de modo que puedan hacerlo con seguridad jurídica y seguir adelante con sus innovaciones.

P: Lo que usted dice puede tomarse como una declaración de la Comisión Europea. Pero sabe que a veces lo que ocurre en la práctica puede ser diferente. Entonces ¿Quién vigilará la aplicación de la Ley de Protección de datos? entiendo que corresponderá a las autoridades nacionales pero se ha demostrado que los países de la UE no pueden hacer cumplir las normas adecuadamente. ¿Cómo garantizarán una mayor supervisión?.

R: Bueno, de hecho, una de las razones por las que sabemos que hay una serie de diferencias entre los estados miembros cuando se trata de la aplicación de nuestros derechos de privacidad es que observamos esto muy de cerca y trabajamos muy estrechamente con el Consejo Europeo de Protección de Datos y las autoridades nacionales, con el fin de que las mejores prácticas sean compartidas lo más rápido posible y para que los efectos en la vida real cuando se trata de la privacidad sean cada vez más parecidos en toda la Unión Europea.

Todavía tenemos trabajo que hacer en la fase de implementación. Y para todos los que trabajan en la legislación para nosotros en la Comisión, por supuesto, es un recordatorio realmente valioso de que debemos asegurarnos de que lo que proponemos finalmente se apruebe en el parlamento y en el consejo, que sea ejecutable, que pueda hacerse realidad en el terreno, que consigamos el mejor de los compromisos, y que no hagamos las cosas tan complicadas para que no sea difícil hacerlas funcionar en la vida real.

Los retos de la inteligencia artificial

P: Los datos, por supuesto, son necesarios para el desarrollo de la inteligencia artificial, y hace unas semanas lo cubrimos aquí en Euronews. Usted puso sobre la mesa su propuesta de regulación de la inteligencia artificial a nivel europeo. Algo que se ha estado gestando durante tres años y que ha sido muy bien recibida, pero algunos han criticado que es imprecisa en algunas áreas y que podría contener algunas lagunas. ¿Qué les diría a los críticos?

R: Es una discusión realmente importante, tener claro cuáles son las definiciones en una propuesta legal para que aquellos que no poseen el mismo nivel de entendimiento o que no estén acostumbrados puedan entender cómo funciona todo frente a la ley y así nadie tenga sorpresas en el camino. Nos hemos esforzado bastante en hacer una definición a prueba de lo que pueda pasar en el futuro con las inteligencia artificial. Y cuando nos centramos en los casos de uso, lo que estamos diciendo es, por ejemplo, que cuando se utiliza para la predicción, la asistencia en la toma de decisiones, la búsqueda de patrones se centre en lo que puede realmente lograr.

P: ¿Y puede recordar a nuestros televidentes qué beneficios podrían aportar a su vida cotidiana este tipo de empresas centradas en los datos y el desarrollo de la inteligencia artificial?

R: Esto me entusiasma mucho. He visto, por ejemplo, que cuando se trata de hacer un diagnóstico de cáncer, se puede utilizar la inteligencia artificial para ayudar al médico a obtener una lectura mucho más matizada de todos los numerosos análisis que se pueden hacer en la sangre, de modo que se obtenga un mejor diagnóstico y más rápido. Para que el tratamiento, si es necesario, pueda comenzar. O también la predicción de cómo fluirá el agua para que podamos protegernos fácilmente de los efectos del cambio climático. O cómo utilizar los fertilizantes o los pesticidas en la agricultura, en función de la calidad del suelo, de las condiciones meteorológicas.

La inteligencia artificial puede ayudar al agricultor a minimizar el uso de fertilizantes y a minimizar el uso de pesticidas. Por supuesto, hay ejemplos más triviales como la recomendación de la próxima película que nos gustaría ver o la próxima canción que nos gustaría escuchar. Así que nos ayuda a obtener un diagnóstico rápido y eficaz cuando enfrentamos la muerte. básicamente todo lo que hay entre medias, la inteligencia artificial lo completa. Y creo que se extenderá a casi todo lo que hacemos.

La reticencia de los europeos de entregar sus datos sanitarios

P: Quiero preguntarle sobre algo que ha mencionado antes, sobre el tema de los datos sanitarios en Europa, porque obviamente la salud está en nuestras mentes este año con la pandemia. Y, por supuesto, el año pasado todos queríamos estar sanos. La UE quiere hacer un espacio para esos datos. ¿Cuándo podría hacerse realidad?

R: Bueno, creo que todavía llevará un poco de tiempo, porque en el espacio de los datos sanitarios debemos ser muy específicos porque esos datos son también los más personales. Así que es realmente importante que lo hagamos bien para crear la confianza de que los datos sanitarios de las personas pueden estar en un espacio de datos sanitarios. Y en particular, ya que sabemos que la mayoría de los europeos realmente dicen, no, no estamos interesados en compartir nuestros datos de salud, no importa para qué propósito. Y eso, por supuesto, es algo en lo que tenemos que trabajar para encontrar formas de que la gente confíe en que la forma en que se establece la seguridad y así podamos utilizar estos datos y encontrar mejores tratamientos.

Para predecir mejor cuál sería el efecto a largo plazo si, por ejemplo, tratamos la Covid una manera en lugar de otra . Así que estamos trabajando con mucho cuidado. Así que todavía pasarán algunos meses antes de que podamos lanzarlo.

P: Una última pregunta. ¿Cuál quiere que sea su legado en esta batalla por los datos globales, en lo que respecta a la regulación y la política? ¿Qué quiere que quede plasmado antes de dejar su cargo?

R: Todavía me quedan más o menos tres años y medio, así que creo que debería centrarme en el trabajo que tengo entre manos y no tanto en pensar cuál será mi legado. Mi trabajo es dar a los ciudadanos la confianza de que los mercados son de utilidad, que la tecnología realmente les sirve como seres humanos, porque ese es el sentido de una democracia, la integridad y la dignidad de todos y cada uno de nosotros. Ese es el punto de partida. Y eso es lo que pienso básicamente cada día cuando me levanto por la mañana, porque creo que es el núcleo de nuestra sociedad. Y las empresas tecnológicas deberían saberlo y el mercado debería saberlo, que no somos sólo materia prima o productos. Los humanos deben estar en el centro tanto del mercado como de la tecnología.