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Ceuta, puerta europea de la migración: el arma de Marruecos con la vista en el Sáhara Occidental

Por Marta Rodriguez Martinez con EFE
Un guardia civil español espera la llegada de migrantes al enclave español de Ceuta, cerca de la frontera de Marruecos y España, el miércoles 19 de mayo de 2021.
Un guardia civil español espera la llegada de migrantes al enclave español de Ceuta, cerca de la frontera de Marruecos y España, el miércoles 19 de mayo de 2021.   -   Derechos de autor  AP Photo/Bernat Armangue
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Marruecos ha puesto fin este miércoles al éxodo migratorio tras la llegada masiva de más de 8.000 inmigrantes en los últimos dos días a España a través de la frontera con la ciudad de Ceuta, después de que el Gobierno de Madrid permitiera que el líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, se tratara médicamente en el país europeo.

Unas 48 horas más tarde, la policía marroquí, ausente al inicio de la semana, ha vuelto a sellar el paso. Marruecos, así cómo abrió el grifo migratorio, lo cerró, demostrando el poder que tiene para hacerlo cuando quiere.

España paga "el precio de subestimar"

El ministro de Derechos Humanos de Marruecos, Mustafá Ramid, dijo en una publicación de Facebook que España sabía "que el precio de subestimar" a su país "era muy caro".

Por su parte, España ha optado por tratar la disputa diplomática con cautela. En declaraciones a Radio Nacional de España, la ministra española de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya, subrayó que si España acogió a Ghali, en un hospital de Logroño, al norte del país, fue por su tradición humanitaria, sin pretender “ninguna agresión a nadie”, pese a ser consciente de que el conflicto del Sáhara Occidental es un tema “de enorme sensibilidad para Marruecos”.

Mientras que la Unión Europea ha mostrado su apoyo España denunciando "chantaje" por parte del Gobierno marroquí. "Nadie puede intimidar o chantajear a la Unión Europea", respondió a la maniobra marroquí el Comisario de la UE para el Estilo de Vida Europeo, Margaritis Schinas, quien recordó que ya hubo "algunos intentos de terceros países en los últimos 15 meses para instrumentalizar" la cuestión migratoria.

"No podemos tolerar esto", añadió.

Pero no es la primera vez que Marruecos utiliza las puertas europeas de la migración para presionar a la Unión Europea por un objetivo diplomático o político.

"Ya se utilizó en el pasado, sobre todo cuando Marruecos estaba inmerso en un conflicto de libre comercio con la Unión Europea", señala Mohamed Daadaoui, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Oklahoma City.

"Siempre se utiliza el instrumento de la presión migratoria porque es la forma más eficaz de ganar más fondos y presionar lo suficiente para conseguir los objetivos políticos", coincide Ruth Ferrero Turrión, profesora de Ciencia Política de la Universidad Complutense de Madrid.

La soberanía del Sáhara Occidental: el objetivo de Marruecos

En este caso, el objetivo de Marruecos estaba puesto en que la Unión Europea reconociera su soberanía en el Sáhara Occidental, en particular uno de sus Estados miembros: España.

"Ha estado presionando desde finales del año pasado cuando (el expresidente estadounidense) Trump dijo que el Sáhara es de la soberanía de Marruecos", señala Ferrero. "Esto significa una forma de proteger a Marruecos para que inicie una ofensiva diplomática y política".

"Sabe que Francia le va a apoyar, pero el apoyo de España es fundamental porque ha sido el encargado históricamente de la gestión del proceso de desconolización del Sáhara Occidental, pero ha estado bloqueado por el miedo a estropear las relaciones con Marruecos".

Ferrero considera así que Marruecos utiliza la hospitalización del líder del Frente Polisario como mera excusa para activar la artillería diplomática pesada, aunque también señala "imprudencias" por parte del Ministerio de Exteriores español al no informar del ingreso hospitalario de Ghali en su territorio y cambiar su identidad.

La vida del líder saharaui corría grave peligro por una infección de COVID-19. Fueron los medios escritos marroquíes lo que descubrieron su paradero e hicieron saltar las alarmas diplomáticas en Marruecos.

Ferrero considera que se podría haber evitado la ofensiva marroquí si las politicas europeas fueran diferentes y dejaran menos poder en los países de la vecindad con los que se negocia la externalizacion y militarizacion fronteriza.

Este poder no solo lo ejerce Marruecos, Turquía tambien lo ha utilizado con fines políticos en marzo del año pasado al activar una crisis migratoria en las fronteras con Grecia.

"Cuando se replanteó que Turquía era un lugar seguro, Europa estaba siendo cómplice", señala Ferrero y añade que España gestiona su relación diplomática con Marruecos con demasiados paños calientes: "nunca se ha cuestionado ningún tipo de acción o actitud a su población".

"De aquellos polvos estos lodos", resume la situación la académica. "Se va a seguir utilizando el miedo de España en un momento de alta polarización política con cuestiones que tienen que ver con la gestión fronteriza o la soberanía, aún sabiendo que estos temas fragmentan aún mas la opinión pública".