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¿Por que una critatura mitológica ha disturbado la paz de un pequeño pueblo irlandés?

Por Karen McHugh
La polémica escultura.
La polémica escultura.   -   Derechos de autor  Aidan Harte
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Una controvertida escultura ha dividido la opinión pública en Irlanda, enfrentando a los tradicionalistas rurales con los liberales urbanos del país.

El furor se debe a un encargo destinado a atraer turistas a la pequeña ciudad de Ennistymon, en la costa occidental.

La escultura es una púca, palabra irlandesa que significa espíritu.

Se trata de una criatura mítica irlandesa, asociada al lado más oscuro del folclore del país.

Los lugareños dicen que la escultura es aterradora y tergiversa el patrimonio de la ciudad.

Cuando el cura de la ciudad condenó la púca desde el púlpito, los irlandeses salieron en masa a las redes sociales para apoyarla, desde diputados al Parlamento Europeo hasta actores y actrices, e incluso la estrella de Hollywood el cómico Chris O'Dowd aportó su granito de arena al debate.

El consejo del condado ha suspendido el proyecto a raíz de las objeciones de los habitantes de la zona, aunque el escultor insiste en que es pertinente. Se ha lanzado una petición para su destierro y el asunto no está más cerca de resolverse.

En un país que abraza la tecnología y el progreso, pero que sigue manteniendo sus tradiciones y mitología, la púca ha dividido a la opinión.

¿A qué se debe todo este alboroto?

Crédito: Natalie Kealy
La pintoresca ciudad de Ennistymon, en el oeste de IrlandaCrédito: Natalie Kealy

En Ennistymon, la lugareña Jennie Corry no se anda con rodeos al describir la púca como "grotesca".

"No es algo que se tiraría en medio de una zona residencial", dice. "Es una imagen demasiado fuerte".

"Mucha gente diría que no es que odie su obra [la del artista], es que no es adecuada donde va".

Corry dice que se puede encontrar un lugar mejor para la púca "donde pueda ser apreciada en el entorno adecuado. Pero no donde estamos pasando día tras día o hacia donde mira la ventana del dormitorio de alguien", añade.

Parece que el miedo al lado oscuro de la púca no es lo que está en el centro de este debate. Dejando a un lado lo "siniestro" y lo "demoníaco", la principal objeción de algunos lugareños es la falta de autenticidad: la consideran una púca que falta a la tradición.

"Tenemos ferias de caballos, pero no somos especialmente famosos por ello", continúa Corry. "Es una exageración. No hay ninguna historia. No es folclore, no es una leyenda, no existe la púca de Ennistymon. Es como si se hubieran inventado una historia de pacotilla, fuera de lugar, que no es apta para la zona. No queremos una historia inventada".

Los lugareños están descontentos con lo que consideran una falsa visión de su pueblo debido a la tormenta de Twitter sobre el tema que se desató la semana pasada.

"La púca está creando una muy mala imagen del pueblo de Ennistymon", dijo Corry. "La gente famosa ha estado tuiteando como si todos estuviéramos en Hicksville aquí abajo, en plan 'vamos a luchar contra este pueblo, vamos a por ello'".

"Nos han descrito como fanáticos religiosos dirigidos por el cura, cuando eso no es lo que ha ocurrido. No me gustaría que ningún artista pensara que estamos dirigidos por el cura y que no nos gusta porque es demoníaco".

"Podemos aceptar la diversión de tener una gran estatua loca"

Pero no todos en Ennistymon están en contra de la púca. Ger O'Donohoe, propietario de la cafetería 'This is It', en el centro de la ciudad, está encantado.

"Me encanta, es muy bonita e rebuscada. Claro que es un poco espeluznante y oscura, pero ¿no lo somos todos?", dice.

La residencia prevista para la púca está justo en la puerta del café de O'Donohoe, pero la perspectiva no le molesta mucho.

"¡Estoy bastante emocionado por ello! Me gustaría pensar que hemos dejado que la superstición y las historias dirijan nuestras decisiones en Irlanda".

En las últimas semanas ha oído hablar mucho de la púca.

"El pueblo está absolutamente dividido", dice. "Personalmente, estoy un poco decepcionado con la reacción. Aquí hay una comunidad de artistas muy grande, así que pensé que la gente se volcaría con ella. Aplaudo la decisión de quienquiera que haya sido para ir con algo un poco loco. Pero también lo entiendo. El arte es subjetivo. Yo, por ejemplo, no soporto el Spire de Dublín y he firmado una petición en contra, me parece ridículo".

"Con todo lo que hemos aprendido y todo lo que hemos pasado, creo que podemos aceptar la diversión de tener una gran estatua loca en la ciudad, ¿sabes?".

Crédito: Aidan Harte
Aidan Harte con la escultura.Crédito: Aidan Harte

"Me ha dejado boquiabierto"

El escultor de Kilkenny Aidan Harte, que estudió escultura clásica en la Academia de Arte de Florencia, está detrás de la obra.

Dijo que su escultura, mitad caballo y mitad hombre, pretendía encajar con la feria del caballo de Ennistymon.

"[La reacción] me ha dejado boquiabierto. Uno cree que conoce su país, pero que esto ocurra en los tiempos que corren, es sorprendente. Todo el mundo está sorprendido. Mis coetáneos son escultores irlandeses, y lo mejor que puedes conseguir es una pequeña multitud cuando cortas la cinta y eso es todo, pero esto...es como si hubiera tocado un nervio", dijo.

¿Y qué es exactamente una púca?

"Es un tipo de hada. Es un hada pícara, y dependiendo de su estado de ánimo te va a dar buena o mala suerte. Y es un metamorfo, así que a menudo aparece en forma de caballo o de perro, o de cerdo o de gato. Hay algunas descripciones de la púca como una criatura malvada, pero también hay otras que simplemente lo describen como un poco bribón".

Aidan Harte lo describe como un segundón tras el duende y la banshee, el nombre que se da en Irlanda a unos espíritus femeninos que también forman parte del folclore nacional, "pero ha vuelto con fuerza".

La púca ha aparecido en la literatura desde Shakespeare (la inspiración para Puck en Sueño de una noche de verano) hasta Flann O'Brien, y sigue estando presente en los orígenes de muchos topónimos irlandeses, como el embalse de Poulaphouca.

Harte se interesó durante mucho tiempo por el folclore irlandés y especialmente por la púca. Dado que el coste del bronce es prohibitivo a gran escala, Harte aprovechó la oportunidad de poder hacer un modelo de dos metros de su ídolo y dar vida a su púca.

"El encargo era crear algo con lo que quisieras hacerte una foto, como la sirena de Copenhague o el toro de Wall Street. Creo que ha sido una idea inteligente y algo atrevida por parte de la Diputación. Una obra de arte moderna, bonita pero genérica, estaría bien, pero no necesariamente captaría la imaginación de la gente", dijo.

"La púca ha captado la imaginación quizá con demasiada eficacia".

Harte dice que no se propuso ser polémico. "Quizá soy ingenuo. Sabía que era un tipo raro, estuve viviendo con él en el estudio durante tres meses, así que llegué a conocerlo. Sabía que haría que la gente lo mirara dos veces. Sería coherente con mi trabajo, que es algo intenso, grotesco y extraño".

"Pero lo curioso es que la gente habla del púca como si fuera real. Es decir, hasta cierto punto es una personalidad real, y es una escultura, así que entiendo que representa algo de la naturaleza humana. Pero la gente habla de ella como si fuera tan real como tú y yo".

Harte dice que entiende a los que se oponen.

"Si tienen la idea de que se les está endilgando algo, tienen todo el derecho a hablar de ello. Espero que podamos solucionarlo".

Harte está de acuerdo en que no hay ningún cuento popular que diga que la púca pertenece específicamente a Ennistymon, pero no ve por qué eso debería descartar su creación.

"Forma parte de la cultura irlandesa en general. Hay tradiciones de la púca en toda Irlanda".

Irlanda tiene historia cuando se trata de folclore

Puede resultar difícil de creer que un ser sobrenatural pueda impregnar el discurso público hasta tal punto en 2021. Pero no es la primera vez que las criaturas mitológicas influyen en las decisiones de Irlanda.

Una autopista fue desviada en 1999 para dejar paso a un arbusto de hadas y los granjeros suelen ser reacios a mover los arreglos de piedras conocidos como fuertes de hadas mientras cultivan, para evitar la ira del pueblo de estas criaturas fantásticas.

Jonny Dillon es un archivista que trabaja en la Colección Nacional de Folclore del University College de Dublín. Comparte su amor por el folclore en su podcast, Bluiríní Béaloidis (Fragmentos de folclore). Explica cómo la mitología se integra fácilmente en la sociedad moderna de Irlanda.

"Por un lado, puedes preguntarle a alguien si cree en las hadas y puede que se ría en tu cara, pero si le preguntas si va a cortar un espino en su tierra o si va a arar un fuerte de hadas, puede que se ponga un poco más pálido", explica a Euronews. "A menudo hay un grado de creencia pasiva en estas cosas que no siempre está en la superficie".

"Se puede decir, por un lado, que hoy en día todos somos personas tan racionales y razonables, pero muchas de estas creencias y costumbres aún perduran".

Se refiere a cientos de relatos sobre los púcas en la Colección Nacional de Folclore y dice que eran conocidas en todo el país y secuestraban a los caminantes que salían a altas horas de la noche.

"Así que se te subían a la espalda y salían al galope por encima de los setos y las zanjas, corriendo a una velocidad vertiginosa y aterrorizando a las personas", explica.

Según Dillon, las historias tenían una función moralizadora, ya que aconsejaban no salir a altas horas de la noche a beber o a divertirse o a apostar.

"Pero con la púca, a menudo hay también un elemento de humor, para entretener".

Las historias en torno a la púca también servían para asustar a los niños.

"Los padres lo amenazaban como el hombre del saco. Esto se heredaba y se transmitía durante años".