This content is not available in your region

El nuevo Gobierno de Alemania abre la puerta a la legalización del cannabis

Access to the comments Comentarios
Por Dave Braneck (adaptado por Blanca Castro)
Los defensores del consumo de cannabis en Alemania posan sus esperanzas en la nueva coalición de Gobierno.
Los defensores del consumo de cannabis en Alemania posan sus esperanzas en la nueva coalición de Gobierno.   -   Derechos de autor  Justin Tang / The Canadian Press vía AP

Alemania no solo ha dicho adiós a Angela Merkel al frente de la cancillería. En las elecciones generales de septiembre los votantes han decidido dejar atrás su partido (Unión Demócrata Cristiana) y darle una oportunidad a una nueva camada de líderes para que dirijan el país, un giro de timón hacia la centro izquierda representado por el Partido Partido Socialdemócrata (SPD) y Los Verdes.

Aunque aún no está confirmada la coalición -en la cuál también participaría los Liberales- ya se han esbozado las líneas generales de los cambios políticos del próximo Gobierno.

Entre esas posibles modificaciones estaría la política que regula el cannabis en Alemania.

Tras conocerse los resultados de los comicios, la expectativa se disparó al instante. El revuelo ha sido tal que Georg Wurth, presidente de la Asociación Alemana del Cannabis, ha pasado las semanas siguientes a las elecciones recibiendo llamadas telefónicas de forma constante.

"Todo el mundo está entusiasmado porque podría ocurrir de verdad", dijo Wurth a Euronews. "Alemania podría convertirse en la tercera nación del mundo en legalizar totalmente el cannabis".

El primer paso es la despenalización, que elimina las sanciones penales por el consumo y que suele preceder a la legalización total. Es un escenario posible, sostiene Wurth, aunque las partes siguen negociando.

"En los últimos 20 años, más o menos, se suponía que la despenalización vendría primero, y luego la legalización sería el siguiente paso. Veremos si realmente lo hacemos todo a la vez", señala.

Los tres partidos hicieron campaña en torno a la reforma de las leyes sobre el cannabis, pidiendo la regulación de la venta y el consumo de la droga y el fin de la prohibición penal. Las actuales conversaciones de la coalición, con una fuerte presión ejercida por las alas juveniles de los tres partidos, determinarán si la reforma se traduce en una despenalización o en una legalización total.

Canadá recaudó 130 millones de euros en los seis meses posteriores a la legalización de la marihuana en 2019.

Popular pero prohibída

El cannabis es, de largo, la droga ilegal más popular en Alemania.

Según el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT), el 19,5 % de los adultos jóvenes de entre 15 y 24 años consumieron marihuana al menos una vez en 2019, lo que supone un ligero aumento respecto a años anteriores.

Los alemanes no están solos en su consumo. El OEDT estima que más del 27 % de los europeos han probado el cannabis al menos una vez.

Alemania también está en línea con gran parte del resto del continente en lo que respecta a la política de cannabis: la marihuana es legal solo para su uso medicinal.

Los riesgos de consumir cannabis en la Alemania actual

El cannabis recreativo, por su parte, es ilegal. La posesión se castiga con una multa o, en casos muy raros, con hasta cinco años de prisión. Un gran número de casos de posesión se archivan cuando giran en torno a "una pequeña cantidad" de cannabis, una distinción que puede oscilar entre 6 y 15 gramos según el estado.

Aun así, según la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania, el cannabis representó el 77 % de los delitos de drogas registrados en 2020. La gran mayoría de estos delitos se centran en los consumidores de drogas, no en los vendedores o productores.

Oliver Malchow, jefe del Sindicato de la Policía Alemana (GdP), considera que la actual criminalización del cannabis es una importante medida preventiva.

"El derecho penal tiene un efecto preventivo. Cuando prohibimos algo, se reflejan nuestros valores... El hecho de que la gente lo haga de todos modos no significa que debamos acabar con la prohibición", dijo a Euronews.

Aunque es discutible que la prohibición del consumo de cannabis refleje los valores de la nación, no ha conseguido frenar su uso. Y estos valores parecen estar cambiando, dado el compromiso de la mayoría de los partidos políticos con la reforma.

La legalización del cannabis puede resolver todos los problemas creados por la prohibición, pero no puede resolver todos los problemas propios del cannabis.
Georg Wurth
Asociación Alemana del Cannabis

La legalización desde una perspectiva empresarial: una industria que vale millones

Los defensores de la legalización argumentan que hacer cumplir la condición de ilegalidad del cannabis supone destinar cuantiosos fondos públicos a la labor policial, al tiempo que se garantiza que gran parte del dinero gastado por los millones de consumidores alemanes vaya a parar a organizaciones delictivas.

"Hacemos un esfuerzo increíble para hacer cumplir esta prohibición, sin éxito. El consumo no ha hecho más que aumentar, y nos cuesta millones", dijo Wurth.

Despenalizar el consumo de cannabis reduciría drásticamente los gastos de vigilancia del consumo, algo que, según Wurth, supondría un beneficio para los contribuyentes. Si Alemania adopta la vía de la legalización, que probablemente implicaría la venta regulada de cannabis en tiendas especializadas, también podría haber importantes ingresos fiscales en el horizonte.

Canadá recaudó 186 millones de dólares canadienses (130 millones de euros) en los seis meses posteriores a la legalización de la marihuana en 2019, según cifras oficiales.

Aunque la compra y el consumo de cannabis seguiría siendo ilegal para los niños, si Alemania lo legaliza o despenaliza, los opositores siguen preocupados por el mensaje que enviaría.

"Creemos que la discusión, al menos de la forma en que se ha llevado a cabo, trivializa [el consumo de marihuana]. Y la despenalización o legalización realmente reduciría las inhibiciones de los jóvenes para consumir", dijo Malchow.

Pero para los partidarios, como Wurth, la legalización nunca pretendió ser una solución para otros problemas relacionados con el consumo de drogas.

"Nunca diríamos que el consumo de cannabis no tiene riesgos. Algunas personas tienen problemas con él. Eso no cambiará con la legalización. La legalización del cannabis puede resolver todos los problemas creados por la prohibición, pero no puede resolver todos los problemas propios del cannabis", dijo.

La Asociación Alemana del Cannabis ha pedido un debate más abierto sobre los 'pros' y 'contras' del consumo de cannabis, al tiempo que sostiene que los fondos que se gastan en la vigilancia de la venta y el consumo de la droga pueden destinarse ahora a la prevención, la educación y el asesoramiento.