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Tecnología japonesa para tratar de evitar la escasez de reservas de sangre en Kenia

Por Damon Embling  & Euronews
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Tecnología japonesa para tratar de evitar la escasez de reservas de sangre en Kenia
Derechos de autor  euronews

En esta edición del programa Global Japan, el periodista de Euronews, Damon Embling, se desplaza a Kenia, donde descubre el trabajo de una empresa japonesa de tecnología médica para hacer frente a la escasez crónica de sangre. La labor de la compañía está enfocada en salvar la vida de las madres, en el África subsahariana.

"Me hablaban. Me preguntaban cómo me sentía. Yo... les decía que me sentía cansada. No tenía energía, estaba agotada. No podía hablar", declara Lilian Chebet, madre de tres hijos.

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Lilian Chebet mantiene en sus brazos a la pequeña Joy, su hija nacida hace apenas unos meses.Global Japan

Dar a luz a su tercer hijo, el año pasado, casi le cuesta la vida a Lilian. Tras someterse a una cesárea en el condado de Nandi, donde vive, sufrió una hemorragia posparto. Sufrió una gran hemorragia, y necesitó una transfusión que le salvó la vida.

"Cuando llegó el médico y empezó a atenderme, sentí un repentino escalofrío por todo el cuerpo. Todas las partes de mi cuerpo se enfriaron. Después de unos 30 minutos, empecé a recuperar la energía. Si esa sangre de los donantes no hubiera estado disponible en el hospital... mi hija, recién nacida, habría crecido sin madre", afirma Lilian Chebet.

"Lilian sobrevivió. Pero, en todo el mundo, cada día, mueren más de 800 mujeres durante el embarazo y el parto. Muchas de las causas se pueden evitar. Dos tercios de esas muertes ocurren en el África subsahariana. Casi la mitad de estas defunciones se deben a hemorragias graves. La demanda de sangre supera a las donaciones de sangre que se realizan", señala el reportero Damon Embling.

Philana Mugyenyi trabaja para la compañía Terumo Blood & Cell Technologies, que forma parte del grupo japonés Terumo. Proporciona tecnología y programas informáticos en África, para recoger y preparar la sangre y las células para los tratamientos. Philana dona plaquetas, a través de la tecnología automatizada Terumo BCT.

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Philana Mugyenyi, de la compañía Terumo Blood & Cell Technologies, dona plaquetas en un hospital de Kenia.Damon Embling

Como explica una enfermera, "por medio de una aguja la sangre sale del cuerpo de la persona donante y, vuelve a su cuerpo, de nuevo".

Antes de su llegada, se necesitaban hasta seis donantes para generar una unidad para un único paciente. Ahora basta con un solo donante para ello.

"En África, todavía no tenemos esa cultura de donar sangre. Es por varias razones. Algunas son culturales, otras se deben a la falta de concienciación", declara Philana Mugyenyi, directora de Asuntos Gubernamentales y Política Pública para el África subsahariana, de la compañía Terumo Blood & Cell Technologies.

Las vidas de más de 16 000 madres podrían salvarse cada año en Kenia, Ghana y Costa de Marfil, según la investigación de Terumo BCT. Eso sería posible si se dispusiera de suficiente sangre para tratar las hemorragias posparto, como la que sufrió Lillian en Nandi.

"Se ha descubierto que, por encima de la inversión necesaria, y más allá de las 16 000 vidas salvadas, se podría evitar un gasto de más de 20 millones de euros al año, si se garantizara el acceso de las madres a la sangre", añade Philana Mugyenyi.

Terumo BCT apoya eventos de donación de sangre como el que se realiza en el Día Internacional de la Mujer en Kenia. También educa y forma a profesionales médicos en materia de transfusiones. Y, ha creado una coalición panafricana que trabaja para aumentar el suministro de sangre.

"El suministro de sangre adecuada e inocua es posible en este país. El Gobierno tiene que trabajar con los hospitales y con todas las instituciones privadas para asegurarse de que creamos un sólido registro de donantes, y también para adquirir tecnologías que les ayuden a maximizar el número de donantes que tienen", señala la doctora Nancy Okinda, hematóloga del Hospital Universitario Aga Khan de Nairobi.

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Empleadas de un hospital de Kenia frente a una cámara refrigeradora en la que se almacenan bolsas de sangre.Damon Embling

"Tenemos soluciones para maximizar el potencial de cada unidad de sangre donada. Automatizamos los procesos, eliminamos el desperdicio y nos aseguramos de que la sangre donada pueda servir a más pacientes. Entre estos grupos de pacientes se encuentran las madres, así como personas enfermas de cáncer y ciudadanos con traumatismos. Además, contamos con otras tecnologías que sirven para reducir la transmisión de la malaria a través de las transfusiones de sangre, entre otros asuntos", explica Philana Mugyenyi, directora de Asuntos Gubernamentales y Política Pública para el África subsahariana, de la compañía Terumo Blood & Cell Technologies.

Entretanto, en Nandi, Lilian y su bebé, se encuentran en perfecto estado de salud.

"Joy es juguetona y está mamando muy bien. Me conoce. Se alegra cada vez que me ve. Estoy muy agradecida. La experiencia por la que he pasado me ha ayudado a comprender que cuando recupere las fuerzas, y mi hemograma no refleje carencias y vuelva a ser normal, podré donar sangre para ayudar a los demás", concluye Lilian Chebet, madre de tres hijos que estuvo a punto de fallecer debido a una hemorragia, en su último parto.