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Ucrania dice que sus tropas resisten en Severodonetsk y avanzan en el sur

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Por Reuters
Ucrania dice que sus tropas resisten en Severodonetsk y avanzan en el sur
Ucrania dice que sus tropas resisten en Severodonetsk y avanzan en el sur   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2022

Por Pavel Polityuk y Abdelaziz Boumzar

KIEV/SLOVIANSK, Ucrania, 9 jun – Las fuerzas ucranianas dijeron el jueves que habían avanzado en los intensos combates callejeros en la ciudad oriental de Severodonetsk, pero que su única esperanza para cambiar la situación era contar con más artillería para contrarrestar la enorme potencia de fuego rusa.

En el sur, el Ministerio de Defensa ucraniano dijo que retomó terreno en un contraataque en la provincia de Jersón, apuntando a la mayor franja de territorio que Rusia ha conquistado desde que inició la invasión en febrero.

La batalla entre las ruinas de Severodonetsk, una pequeña ciudad industrial, se ha convertido en una de las más sangrientas de la guerra, ya que Rusia ha concentrado allí su fuerza de invasión. Ambos bandos afirman haber infligido bajas masivas a sus enemigos.

Severodonetsk y su ciudad gemela Lisichansk, en la orilla opuesta del río Síverski Donets, son las últimas controladas por Ucrania de la provincia de Lugansk, que Moscú está decidido a tomar como uno de sus principales objetivos de guerra.

Las fuerzas rusas están concentrando todo su poderío en la zona, declaró el jueves a Reuters el secretario del Consejo de Seguridad de Ucrania, Oleksiy Danilov.

“No perdonan a su gente, están enviando hombres como carne de cañón”, dijo. “Están bombardeando a nuestros militares día y noche”.

En una inusual actualización desde Severodonetsk, el comandante del Batallón de la Guardia Nacional Svoboda de Ucrania, Petro Kusyk, dijo que los ucranianos estaban atrayendo a los rusos a la lucha callejera para neutralizar la ventaja de la artillería rusa.

“Ayer fue un éxito para nosotros: lanzamos una contraofensiva y en algunas zonas conseguimos hacerles retroceder una o dos manzanas. En otras nos hicieron retroceder, pero sólo un edificio o dos”, dijo en una entrevista televisada.

“Ayer (miércoles) los ocupantes sufrieron graves pérdidas: si todos los días fueran como ayer, todo esto habría terminado pronto”.

Sin embargo, dijo que sus fuerzas sufrían una falta “catastrófica” de artillería para devolver el fuego a los cañones rusos, y que conseguir esas armas transformaría el campo de batalla.

“Incluso sin estos sistemas, estamos aguantando bien. Hay una orden de mantener nuestras posiciones y las estamos manteniendo. Es increíble lo que hacen los cirujanos sin el equipo adecuado para salvar la vida de los soldados”, señaló.

El alcalde de Severodonetsk, Oleksandr Stryuk, dijo el jueves que unos 10.000 civiles siguen atrapados en la ciudad, aproximadamente la décima parte de su población antes de la guerra.

Al oeste de Severodonetsk, Rusia está presionando desde el norte y el sur, tratando de atrapar a las fuerzas ucranianas en la región del Dombás, que comprende Lugansk y la vecina provincia de Donetsk, bombardeando con artillería las ciudades controladas por Ucrania que se encuentran en su camino.

En Soledar, un pueblo minero de sal cerca de Bakhmut, contiguo a la línea del frente, los edificios habían sido convertidos en cráteres.

Los residentes que quedaban, en su mayoría ancianos, se refugiaban en un sótano abarrotado. Una mujer pelaba papas y espantaba las moscas. Los hombres dormían en catres. Kateryna, de 85 años, se acurrucó bajo una manta, con el pelo envuelto en una bufanda.

“Será lo que Dios quiera”, dijo, con la voz ahogada por el sonido de los perros que ladraban.

Antonina, de 65 años, se había aventurado a ver su jardín. “Nos quedamos. Vivimos aquí. Hemos nacido aquí”, afirmó entre sollozos. “¿Cuándo va a terminar todo esto?”.

LA CONTRAOFENSIVA DE JERSÓN

En el sur, Moscú intenta imponer su dominio en una franja de territorio ocupado que abarca las provincias de Jersón y Zaporiyia, donde las autoridades instaladas por el Kremlin dicen estar planeando referendos para unirse a Rusia.

El Ministerio de Defensa ucraniano dijo el jueves que sus fuerzas recuperaron parte del territorio en una contraofensiva en Jersón.

No dio detalles sobre la ubicación del avance, pero dijo que las fuerzas rusas habían “sufrido pérdidas en mano de obra y equipo”, y que habían plantado minas y levantado barricadas mientras eran empujadas hacia atrás.

Miles de personas han muerto y millones han huido desde que Moscú lanzó su “operación militar especial” para desarmar y “desnazificar” a su vecino el 24 de febrero. Ucrania y sus aliados califican la invasión de guerra de agresión no provocada.

Ucrania es uno de los mayores exportadores de grano y aceite alimentario del mundo, y la atención internacional se ha centrado en las últimas semanas en la amenaza de hambruna internacional que se considera causada por el bloqueo ruso de los puertos ucranianos del Mar Negro.

“Millones de personas pueden morir de hambre si continúa el bloqueo ruso del Mar Negro”, dijo Zelenski el jueves en declaraciones televisadas.

Moscú culpa de la crisis alimentaria a las sanciones occidentales que restringen sus propias exportaciones de grano. Dice que está dispuesto a dejar que los puertos ucranianos se abran para las exportaciones si Ucrania elimina las minas y cumple otras condiciones. Kiev califica estas ofertas de promesas vacías.

Turquía, una potencia de la OTAN con buenas relaciones tanto con Kiev como con Moscú, ha tratado de mediar, recibiendo al ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, para mantener conversaciones el martes.

Rusia también ha intentado vender grano de las zonas capturadas en Ucrania, actividad que Kiev y Occidente califican de saqueo.

A la pregunta de si se había alcanzado algún acuerdo para vender grano del sur de Ucrania a Turquía o a algún país de Oriente Medio, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, dijo: “Hasta ahora no se ha llegado a ningún acuerdo, se sigue trabajando”.