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Una migración irregular en aumento es uno de los grandes retos del año para la UE

Un equipo de rescate de MSF, Médicos Sin Fronteras se acerca a un bote de goma con 74 migrantes a bordo en el mar Mediterráneo, domingo 4 de diciembre de 2022.
Un equipo de rescate de MSF, Médicos Sin Fronteras se acerca a un bote de goma con 74 migrantes a bordo en el mar Mediterráneo, domingo 4 de diciembre de 2022. Derechos de autor Candida Lobes/AP
Derechos de autor Candida Lobes/AP
Por Euronews
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En 2022 hubo un aumento del 77% de las entradas irregulares en la UE con respecto al año anterior.

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En 2022 han aumentado las entradas irregulares a través de las fronteras exteriores de la Unión Europea.

Según la agencia de fronteras de la UE, Frontex, se registraron unos 281.000 cruces en la UE desde principios de año hasta finales de octubre, a través de rutas terrestres y marítimas. Esta cifra supone un aumento del 77% desde 2021.

Solo en el mes de octubre se produjeron 42.000 cruces irregulares, un 71% más que en octubre del año pasado.

La región de los Balcanes Occidentales es la ruta más activa, registrando 128.000 personas, la cifra más alta desde el pico de la crisis migratoria en 2015.

Construir vallas y muros fue la respuesta de los Gobiernos antes y ahora, en particular en 2021, después de que Bielorrusia supuestamente "canalizara" migrantes hacia las fronteras de la UE en un intento de desestabilizar al club comunitario.

La invasión rusa de Ucrania ha agudizado el temor a que se produzcan intentos similares de "militarizar la migración".

El espacio Schengen cuenta actualmente con 19 vallas fronterizas que se extienden a lo largo de más de dos mil kilómetros.

Doce países de la UE han construido vallas en una o varias de sus fronteras y muchos han restablecido controles fronterizos. Se suspenden así las normas del sistema Schengen.

Dos episodios removieron las conciencias y subrayaron la urgencia de una respuesta común de la Unión Europea: las dramáticas imágenes de los migrantes que intentaban cruzar de Marruecos a España por Melilla, perdiendo la vida en el intento.

Y la disputa entre Francia e Italia por los rescatados a bordo del barco Ocean Viking, rechazado por el gobierno de Roma y finalmente desembarcado en Tolón.

Con las alarmas encendidas, Bruselas reaccionó anunciando un plan para coordinar mejor las llegadas de migrantes. No es algo concreto, pero sí un primer paso hacia una reforma migratoria que pueda conciliar los diferentes intereses de los países en primera línea y los alejados de las fronteras exteriores.

Una Europa dividida que, sin embargo, consiguió acoger a 7 millones de ucranianos y crear rápidamente un sistema de "protección temporal" para casi 5 millones de personas (4.751.065). Una importante lección que aprender para un bloque que se enfrenta a una crisis migratoria imparable.

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