El rescate coincide con la reanudación de las operaciones de SOS Méditerranée con el Ocean Viking. A mediados de diciembre de 2025, la organización anunció que había completado reparaciones por unos 130.000€, junto con mejoras en la formación de la tripulación y en los procedimientos de seguridad a bordo. El objetivo es reanudar patrullas regulares de búsqueda y rescate a lo largo de una de las rutas migratorias más mortíferas del mundo.
El entorno operativo sigue siendo tenso. SOS Méditerranée denuncia un aumento de la violencia y de las obstrucciones contra los buques de rescate y las personas en peligro, incluidos varios incidentes que han afectado a otras ONG. Desde el ataque contra el Ocean Viking en agosto, la organización alerta de que la falta de rendición de cuentas puede alentar nuevas amenazas contra las misiones de salvamento en el mar.
La Organización Internacional para las Migraciones de la ONU afirma que solo hasta noviembre de 2025 se contabilizaron más de 1.000 muertos y desaparecidos en la ruta del Mediterráneo central, con el balance aún en aumento a final de año.