Tres partidos concluyeron una coalición sin la extrema derecha, tras cinco meses de negociaciones postelectorales.
Christian Stocker tomó posesión el lunes como nuevo canciller de Austria, al frente de un Gobierno de coalición tripartito formado cinco meses después de las elecciones del año pasado. El Partido Popular (ÖVP), de centro-derecha, el Partido Socialdemócrata (SPÖ), de centro-izquierda, y el partido liberal Neos cerraron un acuerdo la semana pasada, tras fracasar su primer intento de coalición en enero. El domingo, los miembros de las bases del Neos votaron abrumadoramente a favor del acuerdo de coalición con los otros dos partidos, eliminando el último obstáculo para que los tres tomaran posesión del cargo.
El líder del SPÖ, Andreas Babler, ha jurado su cargo como vicecanciller. "Lo bueno se hace esperar", bromeó el presidente austriaco Alexander Van der Bellen en la ceremonia de investidura del nuevo Gobierno, en referencia a los cinco meses que han durado las negociaciones de coalición, las más largas de la historia del país. Stocker, de 64 años, nunca ha formado parte de un Gobierno nacional, y su nombre no figuraba originalmente en las papeletas cuando los austriacos acudieron a las urnas el pasado mes de septiembre.
Tomó el relevo al frente del ÖVP del excanciller Karl Nehammer, que dimitió en enero al fracasar las negociaciones iniciales entre los tres partidos. Stocker, un exabogado, es diputado austriaco desde 2019 y fue secretario general del partido desde septiembre de 2022 hasta que sustituyó a Nehammer. El nuevo canciller del país dijo que ni siquiera esperaba ser nombrado líder del ÖVP cuando Nehammer dimitió.
"El día que se tomó la decisión, me dirigí a Viena en vaqueros y con un jersey de cuello vuelto", declaró Stocker al diario austriaco 'Die Presse'. "Unas horas más tarde, tuve que pedir que me trajeran un traje y una corbata", reveló. Stocker ha expresado su compromiso con la Unión Europea y es crítico con Rusia, políticas que chocaron con el líder del ultraderechista Partido Liberal de Austria (FPÖ), Hebert Kickl, que quedó primero en las elecciones con el 28% de los votos.
Tras el fracaso de las negociaciones del propio Kickl para formar coalición con el ÖVP, el controvertido ganador de las elecciones permanece ahora en la oposición. Stocker encabezará la primera coalición tripartita del país alpino desde finales de los años cuarenta. El acuerdo de coalición, presentado la semana pasada, incluye la introducción de medidas más estrictas para los solicitantes de asilo, la revisión de las leyes de arrendamiento y la aplicación de los recortes previstos en las prestaciones sociales.