El despliegue en Ucrania de los soldados de la Bundeswehr, las Fuerzas Armadas de Alemania, vuelve a ser un tema de debate, en medio de las críticas de la oposición.
Tras la reunión de la Coalición de Voluntarios celebrada en París, el canciller Friedrich Merz afirmó que Alemania podría participar militarmente para garantizar una posible paz en Ucrania. "Esto podría incluir, por ejemplo, el envío de fuerzas a Ucrania en territorio vecino de la OTAN tras un alto el fuego", dijo Merz, añadiendo que no descartaba nada.
Francia y el Reino Unido se comprometieron a una presencia de tropas tras un acuerdo de paz y declararon que "establecerían bases militares en toda Ucrania" para evitar futuras invasiones.
Aunque Merz no estaba de acuerdo con esto, su declaración fue criticada e interpretada por muchos medios de comunicación en el sentido de que las Fuerzas Armadas de Alemania también estarían presentes en Ucrania tras un acuerdo de paz.
Críticas de la oposición
Sin embargo, en declaraciones exclusivas a 'Euronews', Sören Pellmann, copresidente del grupo parlamentario Die Linke (La Izquierda) en el Bundestag, el Parlamento alemán, admitió que los Estados europeos siguen siendo "bastante vagos" en sus compromisos de seguridad con Ucrania.
"Sigue sin estar claro qué mandato deben tener las fuerzas de protección en las que Alemania quiere participar. La seguridad proporcionada únicamente por tropas de la OTAN alberga el riesgo de una escalada, ya que podrían acabar en un conflicto militar directo con Rusia en caso de emergencia", afirma Pellmann, quien explica que, en su opinión, este "no es el camino correcto".
"En su lugar, necesitamos verdaderas fuerzas de paz en forma de cascos azules de la ONU que sean aceptados tanto por Ucrania como por Rusia. La misión de cascos azules de la ONU debería estar compuesta principalmente por soldados de países neutrales y países BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica). Esta es la única manera de asegurar realmente la paz para el pueblo de Ucrania".
Rusia ya ha rechazado cualquier presencia de tropas occidentales en Ucrania, calificándola de "objetivo legítimo". Hasta ahora, tampoco hay ninguno de los países BRICS que se haya ofrecido a desplegar tropas o siquiera haya considerado la posibilidad de hacerlo para garantizar una posible paz en Ucrania.
La declaración de Merz también fue criticada desde la derecha: la colíder de AfD, Alice Weidel, declaró a 'Euronews' que "la propuesta de Friedrich Merz de desplegar las Fuerzas Armadas de Alemania para asegurar la paz en Ucrania sigue un patrón tan familiar como peligroso".
Y prosiguió: "Como es incapaz de actuar en su propia coalición y no puede hacer frente a la crisis económica, energética y migratoria en su propio país, se postula en la escena internacional con anuncios grandilocuentes fuera de toda razón y pragmatismo". Según Weidel, se arriesgaría incluso a "implicar a Alemania en una confrontación militar de consecuencias imprevisibles".
¿Puede Merz decidir un despliegue de las Fuerzas Armadas de Alemania en Ucrania?
Durante la rueda de prensa, Merz admitió que "el Gobierno Federal y el Parlamento alemán deben decidir y decidirán el tipo y el alcance de una contribución alemana tan pronto como se hayan aclarado las condiciones mencionadas".
A diferencia de muchos otros países, las Fuerzas Armadas de Alemania no dependen directamente del presidente o del jefe de Gobierno, sino que, como Ejército parlamentario, están firmemente vinculadas al control del Parlamento.
Como consecuencia del pasado nacionalsocialista de Alemania, en el que el Parlamento no ejercía prácticamente ningún control sobre la Wehrmacht (las fuerzas armadas unificadas de la Alemania nazi). Por ello las Fuerzas Armadas de Alemania (Bundeswehr) estuvieron estrictamente sujetas a la supervisión parlamentaria desde el principio.
Este principio está consagrado en la constitución de defensa de 1956, que define a las Fuerzas Armadas de Alemania como un Ejército parlamentario. En concreto, esto significa que el Bundestag (Parlamento) decide el presupuesto de Defensa, crea un comité de Defensa y, desde 1956, cuenta con el apoyo del comisario Parlamentario para las Fuerzas Armadas, al que los soldados pueden dirigirse directamente.
Si se desplegaran soldados alemanes en Ucrania, se trataría de un despliegue en el extranjero. También en este caso depende del Parlamento, ya que todo despliegue armado de la Bundeswehr (Fuerzas Armadas) fuera de Alemania requiere la aprobación del Bundestag (Parlamento). Los correspondientes derechos de participación están regulados por la Ley de Participación Parlamentaria desde 2005.
Por lo general, los mandatos de despliegue se limitan a un año y después deben ser aprobados de nuevo por el Parlamento. También existen directrices para los soldados desplegados en el extranjero: los soldados con un periodo de compromiso inferior a doce meses, es decir, los que están cumpliendo el servicio militar, no pueden ser desplegados en el extranjero contra su voluntad.
Según la Bundeswehr (Fuerzas Armadas de Alemania), sólo pueden optar a un despliegue especial en el extranjero si se comprometen expresamente a ello por escrito. Por regla general, sin embargo, se requiere un compromiso de al menos doce meses para tal despliegue.
¿Dónde están desplegadan actualmente las Fuerzas Armadas de Alemania?
La Bundeswehr (Fuerzas Armadas de Alemania) participa ya en varias misiones internacionales en el extranjero, desde las clásicas de mantenimiento de la paz y estabilización hasta misiones de formación y protección.
Entre ellas se cuentan, por ejemplo, las misiones de la ONU, la UE y la OTAN en Kosovo, Líbano, Bosnia-Herzegovina, Sudán del Sur y el Sáhara Occidental. Además de tropas, también hay desplegados observadores militares y personal especializado.
Además, hay misiones marítimas como la protección de la navegación en el Mar Rojo, la vigilancia del embargo de armas contra Libia en el Mediterráneo y las operaciones de seguridad marítima de la OTAN.
La Bundeswehr (Fuerzas Armadas de Alemania) también apoya a sus socios internacionales en Irak y Jordania en la lucha contra el autodenominado Estado Islámico, principalmente proporcionando formación y asesoramiento.