En una rueda de prensa improvisada, el presidente Trump advirtió del precio que habría que pagar en caso de que se invalide su política arancelaria, defendió la labor de los agentes migratorios, insistió en las amenazas contra Groenlandia y se mostró dispuesto a trabajar con María Corina Machado.
Antes de partir hacia Davos, donde tiene previsto participar en el Foro Económico Mundial, si es que llega a tiempo después de que el Air Force One tuviera que aterrizar por problemas técnicos en la base militar de Andrews, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció una improvisada rueda de prensa en la que repasó algunos de los temas que han marcado la agenda del primer año de su segundo mandato; entre ellos, sus aranceles, las redas migratorias, Venezuela y Groenlandia.
Durante su intervención, que duró cerca de dos horas, el presidente estadounidense mostró un extenso dosier que recogería todos los "éxitos" que su Administración ha logrado en los últimos doce meses, asegurando que "nunca nadie ha hecho tanto" por el país.
A pesar de alabar el estado de la economía estadounidense y de su política comercial, llegando a asegurar que Estados Unidos "nunca" ha estado "tan bien como ahora", Trump reconoció de la posibilidad de que el Tribunal Supremo declare ilegales los aranceles impuestos por Washingtona numerosos socios, admitiendo que su Gobierno tendría que devolver cientos de miles de millones de dólares.
"Si perdemos -y es posible- tendremos que hacer todo lo posible para devolver cientos de miles de millones de dólares", subrayó Trump, en un aparente intento de presionar a la Corte Suprema. "No sé cómo se puede hacer eso muy fácilmente sin perjudicar a mucha gente, pero estamos esperando ese caso".
"Si eliminamos los aranceles, China nos comerá", consideró Trump, puesto que, según dijo, "sin aranceles, las empresas en el extranjero no nos tratarían bien".
Trump defiende la labor del ICE en Minneapolis
A la hora de defender la deportación de miles de inmigrantes en los últimos meses, Trump mostró varias fotos de presuntos delincuentes, buscados o detenidos en Minnesota, y defendió el "increíble" trabajo del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza.
Esta declaración se produjo poco más de una semana después del asesinato en Minneapolis de Renée Nicole Good, una activista estadounidense que fue abatida por un agente del ICE cuando aparentemente intentaba abandonar el lugar donde la agencia estaba llevando a cabo una redada. Su muerte ha desencadenado una oleada de protestas en Minneapolis.
"La mujer que fue asesinada... es una tragedia; entiendo a ambas partes"', comentó Trump sobre la muerte de Good. Según el presidente estadounidense, en Minneapolis están actuando agitadores profesionales. "Es una tragedia. Es algo horrible", dijo el republicano, que aseguró haber descubierto que los padres de la víctima, "son fans de Trump".
En su discurso, el presidente estadounidense anunció que dejará de enviar fondos a las llamadas "ciudades santuario", acusadas de no seguir los designios del Gobierno federal en materia migratoria.
Venezuela: La industria petrolera y la participación de Corina Machado
Respecto a Venezuela, Trump aseguró que las empresas estadounidenses están listas para hacer inversiones masivas en el país, "que tiene más petróleo que Arabia Saudí", después de que su Administración capturara en Caracas al presidente Nicolás Maduro a principios de mes.
El mandatario estadounidense también especuló sobre la posible implicación en el proceso de transición de la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien hace unos días entregó a Trump su Premio Nobel de la Paz. "María Machado me dijo que no se lo merece", sostuvo el presidente estadounidense, al tiempo que volvía a insistir en que había detenido ocho guerras en el último año y acusando a Noruega de controlar el premio.
En un principio, Trump había dicho que sería "muy difícil" para Machado desempeñar un papel en el futuro Gobierno de Venezuela debido a la falta de "apoyo o respeto dentro del país", y en su lugar apoyó a la presidenta en funciones Delcy Rodríguez, que fue vicepresidenta con Maduro.
En declaraciones a los periodistas al término de la conferencia, Trump criticó a continuación a las Naciones Unidas. En respuesta a la pregunta de si el Consejo de Paz de Gaza podría sustituir a la ONU, el mandatario afirmó que ésta "simplemente no ha sido muy útil", "Soy un gran creyente en el potencial de la ONU, pero nunca ha estado a la altura de su potencial", zanjó.
Amenaza velada a Groenlandia
Respecto a su deseo de anexionarse Groenlandia, Trump se mostró ambiguo cuando se le preguntó hasta dónde estaba dispuesto a llegar para apoderarse de la isla danesa: "Ya se verá", se limitó a decir.
Al término de la rueda de prensa, el mandatario anunció que no acudiría a la reunión informal del G7 organizada en París por el presidente Emmanuel Macron para hablar de la soberanía de Groenlandia.
"Creo que encontraremos una solución, con la que la OTAN estará muy feliz y nosotros, también. Pero la necesitamos por motivos de seguridad. La necesitamos por seguridad nacional, pero también por la seguridad mundial. Es muy importante", aseveró. Trump ha insistido en las últimas semanas que cualquier situación en la que Washington no se adueñe de Groenlandia es inaceptable.
Su Air Force One regresó a la Base de Andrews aproximadamente una hora después de partir hacia Suiza el martes por la noche. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró que la decisión de regresar se tomó después del despegue, cuando la tripulación del avión presidencial identificó "un problema eléctrico menor" y que, por precaución, decidió dar la vuelta.