Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

Europa refuerza los combustibles fósiles mientras China e India aceleran las energías renovables

ARCHIVO - Aerogeneradores en funcionamiento junto a una planta solar cerca de Weifang, en la provincia oriental china de Shandong, el 22 de marzo de 2024.
ARCHIVO - Aerogeneradores en funcionamiento junto a una planta solar cerca de Weifang, en la provincia oriental china de Shandong, el 22 de marzo de 2024. Derechos de autor  AP Photo/Ng Han Guan, File
Derechos de autor AP Photo/Ng Han Guan, File
Por Angela Symons con AP
Publicado Ultima actualización
Compartir Comentarios
Compartir Close Button

Los países que invirtieron en energías renovables en 2022 resisten mejor la actual crisis de combustibles, según señalan varios expertos. India, por ejemplo, comenzó a invertir en ellas tras la invasión de Ucrania.

La guerra en Irán está dejando al descubierto la dependencia mundial de rutas frágiles de combustibles fósiles y da más urgencia a las peticiones para acelerar el cambio hacia las energías renovables.

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Los combates han paralizado las exportaciones de petróleo a través del estrecho de Ormuz, el estrecho paso marítimo por el que transita alrededor de una quinta parte del petróleo y del gas natural licuado (GNL) del mundo. Esta interrupción ha sacudido los mercados energéticos, encareciendo los precios y poniendo bajo presión a las economías dependientes de las importaciones.

Asia, destino de la mayor parte de ese petróleo, ha sido la región más castigada, pero las perturbaciones también suponen una carga para Europa, donde los responsables políticos buscan fórmulas para reducir la demanda energética, y para África, que se prepara para el aumento del coste de los combustibles y de la inflación.

Al contrario que en crisis petroleras anteriores, la generación renovable es hoy competitiva frente a los combustibles fósiles en muchos lugares. Más del 90% de los nuevos proyectos de energía renovable en todo el mundo en 2024 fueron más baratos que los combustibles fósiles, según la Agencia Internacional de Energías Renovables.

El petróleo se utiliza en muchos sectores más allá de la generación eléctrica, como la producción de fertilizantes y plásticos. Por ello, la mayoría de países están notando el impacto, mientras que aquellos con más generación renovable están más protegidos, ya que estas energías dependen de recursos nacionales como el sol o el viento y no de combustibles importados.

"Estas crisis se producen con regularidad", afirma James Bowen, de la consultora australiana ReMap Research. "Son una característica, no un fallo, de un sistema energético basado en combustibles fósiles".

China e India refuerzan sus defensas renovables, pero la de China es mayor

China e India, los dos países más poblados del mundo, afrontan el mismo reto: generar suficiente electricidad para sostener el crecimiento de más de mil millones de habitantes. Ambos han ampliado la energía renovable, pero China lo ha hecho a una escala mucho mayor pese a su continuada dependencia de la generación a carbón.

Hoy China lidera el mundo en renovables. Aproximadamente uno de cada diez coches en el país es eléctrico, según la Agencia Internacional de la Energía. China sigue siendo el mayor importador mundial de crudo y el principal comprador de petróleo iraní, pero electrificar partes de su economía con renovables ha reducido su dependencia de las importaciones.

Sin ese cambio, China sería "mucho más vulnerable a las perturbaciones de suministro y de precios", afirma Lauri Myllyvirta, del Centre for Research on Energy and Clean Air. El país también puede recurrir a las reservas acumuladas cuando los precios eran bajos y alternar entre carbón y petróleo como combustible en sus fábricas, añade.

India también ha ampliado el uso de energías limpias, especialmente la solar, pero más lentamente y con menos apoyo público a la fabricación de equipos renovables y a la conexión de la energía solar a su red eléctrica.

Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, India dio prioridad a la seguridad energética comprando petróleo ruso con descuento y aumentando la producción de carbón. También aceleró la implantación de la solar y la eólica, lo que ha ayudado a amortiguar las disrupciones de suministro, aunque no a evitarlas por completo, explica Duttatreya Das, del grupo de expertos Ember.

"No todo el mundo puede ser China", señala Das. India se enfrenta ahora a una escasez de gas de cocina, lo que ha desatado una carrera por comprar placas de inducción y ha elevado el temor a cierres de restaurantes. Las industrias de fertilizantes y cerámica también podrían verse afectadas.

Los países ricos vuelven a apoyarse en los combustibles fósiles

El choque energético resulta familiar para los países ricos de Europa y el este de Asia. En 2022, algunos gobiernos europeos intentaron recortar su dependencia de los combustibles fósiles, pero muchos centraron pronto sus esfuerzos en buscar nuevos proveedores fósiles, señala Pauline Heinrichs, investigadora en clima y energía en el King’s College London.

Alemania se apresuró a construir terminales de GNL para sustituir el gas ruso por combustible, en su mayoría estadounidense, mientras la transición energética, incluidos los esfuerzos por reducir la demanda, se ralentizaba, añade.

El gasto adicional de Europa en combustibles fósiles desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania equivale aproximadamente al 40% de la inversión necesaria para transformar su sistema eléctrico hacia energía limpia, según un estudio de 2023.

"En Europa hemos sacado la lección equivocada", concluye Heinrichs. En Japón, muy dependiente de las importaciones, las respuestas políticas a crisis anteriores se han centrado en diversificar los suministros fósiles en lugar de invertir en renovables domésticas, explica Ayumi Fukakusa, de Friends of the Earth Japan.

La solar y la eólica representan solo el 11% de la producción energética de Japón, un nivel similar al de India pero por detrás del 18% de China, según Ember. El consumo energético japonés es, no obstante, mucho menor que el de ambos países.

La guerra en Irán centró la agenda de la reunión que la primera ministra japonesa Sanae Takaichi mantuvo esta semana con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Trump, que desde hace años insta a Japón a comprar más GNL estadounidense, pidió recientemente a aliados como Japón que "den un paso al frente" para ayudar a garantizar la seguridad en el estrecho de Ormuz. El presidente surcoreano, Lee Jae-myung, afirmó que la crisis puede ser "una buena oportunidad" para acelerar el cambio hacia las energías renovables.

Los países pobres son los más expuestos

Las naciones más pobres de Asia y África compiten por unos suministros limitados de gas con los países ricos europeos y asiáticos y con grandes compradores como India y China, lo que empuja los precios al alza.

Economías muy dependientes de las importaciones, como Benín y Zambia en África o Bangladés y Tailandia en Asia, podrían sufrir algunos de los impactos más duros. El combustible caro encarece el transporte y los alimentos, y muchos países tienen reservas de divisas limitadas, lo que reduce su margen para pagar las importaciones si los precios se mantienen elevados.

África puede ser especialmente vulnerable porque muchos de sus países dependen del petróleo importado para mantener en funcionamiento el transporte y las cadenas de suministro.

Tiene sentido estratégico que los países africanos refuercen su seguridad energética a largo plazo invirtiendo en energías más limpias, señala Kennedy Mbeva, investigador asociado en el Centre for the Study of Existential Risk de la Universidad de Cambridge.

Pero no todos optan por las renovables, ya que Sudáfrica estudia construir una terminal de importación de GNL y nuevas centrales de gas. Otras naciones, como Etiopía, que en 2024 prohibió los coches de gasolina y diésel para fomentar los vehículos eléctricos, redoblan su apuesta por las renovables.

El verdadero reto no es solo resistir la próxima sacudida, sino garantizar que no "descarrile la trayectoria de desarrollo del país", afirma Hanan Hassen, analista del Instituto de Asuntos Exteriores, un centro de estudios vinculado al Gobierno etíope.

Las renovables sirven de colchón para algunos

El mayor uso de energías renovables ha ayudado a proteger a algunos países asiáticos del impacto de la crisis energética. El auge solar de Pakistán ha evitado desde 2020 importaciones de combustibles fósiles por más de 12.000 millones de dólares (10.300 millones de euros) y podría ahorrar otros 6.300 millones de dólares (5.450 millones de euros) en 2026 a los precios actuales, según los centros de estudios Renewables First y Centre for Research on Energy and Clean Air.

La generación solar actual de Vietnam ayudará al país a ahorrar cientos de millones de euros en posibles importaciones de carbón y gas el próximo año, tomando como referencia los precios elevados actuales, según el grupo de investigación Zero Carbon Analytics.

Otros países estiran unos suministros ya de por sí escasos. Bangladés ha cerrado universidades para ahorrar electricidad. Su capacidad de almacenamiento para amortiguar choques de suministro es limitada, por lo que el Gobierno empezó a racionar el combustible tras una oleada de compras de pánico en las gasolineras, explica Khondaker Golam Moazzem, economista del Centre for Policy Dialogue en Daca.

Por ahora, los gobiernos se centran en gestionar la escasez y contener los precios. Tailandia ha suspendido las exportaciones de petróleo, ha incrementado su producción de gas y ha empezado a tirar de reservas.

Si el conflicto se prolonga hasta abril, las reservas limitadas de Tailandia y su escaso margen presupuestario para subvenciones harán que los precios se disparen, advierte Areeporn Asawinpongphan, investigadora del Thailand Development Research Institute.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios

Noticias relacionadas

El mundo deja los fósiles, inversores del Golfo invierten en renovables africanas

Portugal lidera el ranking de energía verde de la UE, con más del 80% de electricidad de renovables

El empleo verde bate récords en la UE mientras Donald Trump critica las renovables