«Europa tiene el deber histórico y la oportunidad de liderar la transición hacia una nueva era sin combustibles fósiles», afirman grupos religiosos de toda la UE
Una coalición de organizaciones cristianas ha lanzado un llamamiento urgente a las instituciones de la UE para que pongan fin de forma progresiva al uso de combustibles fósiles y apliquen impuestos a quienes obtienen beneficios de ellos.
Un total de 120 organizaciones de 20 países de la UE han firmado este llamamiento, el primero de este tipo.
"Europa tiene una oportunidad única y la responsabilidad moral de acelerar la eliminación de los combustibles fósiles y pasar a una energía limpia, también mediante un impuesto permanente sobre los beneficios colosales de las empresas de combustibles fósiles", señala el documento. Recientemente el diario 'Guardian' reveló que las 100 mayores compañías petroleras y gasísticas del mundo obtuvieron más de 30 millones de dólares (25,8 millones de euros) de beneficios por hora durante el primer mes de la guerra entre Estados Unidos e Israel en Irán.
El llamamiento insta a la UE a "mantenerse fiel a sus valores fundacionales de dignidad humana y bien común, acelerando una transición energética justa".
Entre las organizaciones firmantes figuran instituciones religiosas europeas y nacionales, entre ellas conferencias episcopales, órdenes religiosas, ONG sociales y medioambientales, organizaciones de cooperación internacional y movimientos y comunidades cristianas. Entre ellas se encuentran el Movimiento Laudato Si’, Caritas Europa y el Comité Central de los Católicos Alemanes.
Valores cristianos ante una crisis ecológica cada vez más grave
En el llamamiento, titulado 'Europa, sé fiel a nuestra casa común', los firmantes afirman que, para los cristianos, el cuidado de la creación no es opcional, sino que es "esencial para una vida virtuosa". De ahí que se pregunten: "¿Qué significa amar al prójimo en un momento de crisis ecológica cada vez más profunda, que afecta de manera desproporcionada a los más pobres?"
Sostienen que el Sur Global, los países más pobres del mundo, debe recibir apoyo para invertir en acción climática "mediante la cancelación de las deudas insostenibles y el respaldo a una fiscalidad justa", además de proporcionar a estos países subvenciones en lugar de préstamos. En 2024, los países en desarrollo acumulaban deudas por valor de 31 billones de dólares (26 billones de euros), según la Conferencia de la ONU sobre Comercio y Desarrollo.
Gravar a las empresas de combustibles fósiles
"Europa se enfrenta a una disyuntiva clara, liderar la eliminación de los combustibles fósiles o ponerse del lado de las empresas más contaminantes responsables de la mitad de las emisiones mundiales de carbono", afirma el documento (fuente en inglés).
Las compañías de combustibles fósiles son consideradas ampliamente los mayores contaminadores del planeta. En lugar de ponerse de su lado, los firmantes reclaman que sus beneficios sean gravados y que se ponga fin a las subvenciones a los combustibles fósiles. Piden que estos impuestos "financien la transición energética y apoyen a los hogares más vulnerables". En 2023, las subvenciones a los combustibles fósiles ascendieron a 620.000 millones de dólares (534.000 millones de euros), según la Agencia Internacional de la Energía.
El 'omnibus' medioambiental de la UE, en entredicho
Los firmantes sostienen que "la UE está desmantelando actualmente su propia legislación y dando la espalda a su papel de líder climático mundial". Señalan la llamada legislación 'omnibus medioambiental', un conjunto de "simplificaciones" de normas ambientales que rebajarán los estándares y la supervisión de las emisiones industriales y la protección del agua.
Mientras la Comisión Europea sostiene que las medidas están diseñadas para reducir cargas administrativas innecesarias, los grupos ecologistas rechazan estos cambios, afirman que facilitan que los fabricantes contaminen y acusan a la Comisión de alinearse con los grandes grupos industriales en detrimento de la naturaleza y de la salud de las personas.
Las organizaciones cristianas afirman: "Demasiadas veces, la 'simplificación' ha conducido a la desregulación, por ejemplo mediante la actual legislación 'omnibus', que retrasa los compromisos climáticos, aumenta la dependencia de los combustibles fósiles, debilita la diligencia debida y recorta las salvaguardas sociales y medioambientales".
Los grupos religiosos plantean demandas concretas
El llamamiento pide a la UE "ser fiel a sus valores fundacionales de dignidad humana y derechos humanos y fijar objetivos valientes para proteger el presente y el futuro".
En cuanto a cuáles deberían ser estos objetivos, el grupo formula varias demandas. La primera se refiere a la eliminación de los combustibles fósiles y reclama "una estrategia clara para abandonar el carbón de aquí a 2030, el gas de aquí a 2035 y el petróleo de aquí a 2040, junto con una prohibición inmediata de toda nueva exploración de combustibles fósiles y el fin de las licencias para nuevas infraestructuras de combustibles fósiles".
La siguiente demanda es "incrementar de forma masiva la inversión en energías renovables, eficiencia energética y electrificación, al tiempo que se promueve la suficiencia energética y una economía circular que ahorre recursos".
La última demanda tiene que ver con el próximo presupuesto de la UE para los próximos siete años, que debe cerrarse a finales de 2027. Los grupos cristianos señalan que "debe priorizar a quienes tienen dificultades para pagar sus facturas de energía por encima de los intereses de las corporaciones que acumulan miles de millones de euros en beneficios".