El secretario de Estado de EE.UU. insiste en preferir "una solución pacífica" pero no sigue sin descartar una intervención militar, mientras Trump presume públicamente de que podría ser el primer mandatario estadounidense en invadir la isla.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario de Estado, Marco Rubio, volvieron a agitar este jueves la amenaza de una intervención militar estadounidense en Cuba tras anunciar cargos penales contra el exdirigente de la isla, Raúl Castro, por ordenar el presunto derribo de dos avionetas humanitarias en 1996.
Trump ha asegurado que anteriores presidentes estadounidenses han considerado intervenir en Cuba durante décadas. "Todo indica que seré yo quien lo haga", ha presumido el líder republicano. "Estaré encantado de hacerlo".
El principal diplomático estadounidense Marco Rubio, de padres migrantes cubanos, declaró por separado que La Habana ha sido "una amenaza para la seguridad nacional" desde hace años por sus vínculos con adversarios de Estados Unidos y que Trump está decidido a "abordar esa situación".
Rubio, partidario de una línea dura frente al liderazgo socialista de Cuba, afirmó que el Gobierno de Trump quiere resolver pacíficamente sus diferencias con Cuba, pero duda de que Estados Unidos pueda alcanzar una solución diplomática con el actual Gobierno de la isla.
"La preferencia de Trump es siempre un acuerdo negociado y pacífico. Esa es siempre nuestra preferencia. Y sigue siendo nuestra preferencia con Cuba", declaró Rubio desde Miami, donde abordaba un avión para asistir a una reunión de la OTAN en Suecia y, posteriormente, visitar India. "Solo soy sincero con ustedes, la probabilidad de que eso ocurra, teniendo en cuenta con quién tratamos ahora mismo, no es alta", añadió.
Los principales asesores de Trump, entre ellos Rubio, el director de la CIA, John Ratcliffe, y otros altos cargos de seguridad nacional, se han reunido con responsables cubanos en los últimos meses para explorar posibles mejoras en las relaciones. Pero la parte estadounidense ha salido decepcionada de esos contactos, lo que ha derivado en nuevas sanciones impuestas al Gobierno cubano en la última semana.
A lo largo de los años, Cuba se ha acostumbrado a "ganar tiempo y esperar a que nos cansemos", dijo Rubio. "No van a poder esperar a que nos cansemos ni ganar tiempo. Vamos muy en serio, estamos muy centrados". Preguntado por si Washington podría recurrir a la fuerza en La Habana para cambiar el sistema político de la isla, Rubio reiteró que se prefiere una solución diplomática, pero subrayó que "el presidente siempre tiene la opción de hacer lo que sea necesario para respaldar y proteger el interés nacional".
Los fiscales federales hicieron pública el miércoles una acusación formal que imputa a Castro haber ordenado el derribo de aviones civiles pilotados por exiliados radicados en Miami en 1996. Los cargos, presentados en secreto por un gran jurado en abril, incluyen asesinato y destrucción de una aeronave.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, condenó la acusación y la calificó como una maniobra política que busca únicamente "justificar la locura de una agresión militar contra Cuba". La acusación contra Castro ha llevado a muchos a pensar que el Gobierno de Trump está siguiendo el mismo guion que utilizó cuando capturó al entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una operación militar a principios de enero.
Maduro, encarcelado en Estados Unidos desde su captura, se enfrenta a cargos federales por narcotráfico y se ha declarado no culpable. Rubio evitó comentar cómo podría actuar Estados Unidos para hacer efectiva la acusación contra Castro, que cumplirá 95 años el mes que viene.
Trump lleva amenazando con una acción militar en Cuba desde que secuestró a Maduro, ordenando poco después un bloqueo energético que cortó el envío de combustible a Cuba. Esto ha provocado graves apagones, escasez de alimentos y un colapso económico en toda la isla.
Este mes el Gobierno de Trump ha impuesto nuevas sanciones a Cuba. La más importante se dirige contra Grupo de Administración Empresarial S.A., un conglomerado empresarial gestionado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba.