El líder de Corea del Norte afirma en un congreso de partido que, a su juicio, la modernización militar de Estados Unidos y Corea del Sur y la expansión del nacionalismo extremista en el mundo obligan al país a desarrollar armas nucleares y acelerar su rearme.
Corea del Norte ha vuelto a dejar claro que no renunciará a su programa nuclear y sostiene que solo así puede protegerse del nacionalismo extremista que se extiende por el mundo. En la última reunión del Partido del Trabajo, Kim Jong-un ha afirmado que Corea del Norte debe reforzar su defensa y que por ello necesita armas nucleares.
Según ha proclamado, las iniciativas de modernización militar de Corea del Sur y Estados Unidos están empujando a la región "al borde de una guerra nuclear", según recogieron los medios estatales norcoreanos.
En la reunión, según las mismas fuentes oficialistas, también se afirmó que "el mundo es hoy testigo de una versión moderna de un ultranacionalismo desenfrenado, como la idea de 'America First', el sionismo, el neonazismo ucraniano y el militarismo japonés". La prensa oficial no atribuyó este razonamiento directamente a Kim Jong-un, aunque lo difundió en relación con su discurso.
La dirigencia norcoreana ya había declarado anteriormente que Corea del Norte se ha convertido "irreversiblemente" en un Estado nuclear, desde que fracasaron las negociaciones entre Kim y Donald Trump en la cumbre de Hanói, Vietnam, de 2019.