Los nuevos bombardeos llegan después de que Donald Trump prometiera responder con golpes "muy duros" a los ataques iraníes contra bases con tropas estadounidenses en Jordania y otros aliados de Washington en Oriente Medio, como Egipto y los países árabes del Golfo.
El Ejército estadounidense anunció a primera hora del jueves que había completado una "intensa oleada de ataques contra Irán", lanzada en respuesta al ataque iraní contra una base estadounidense en Jordania.
La ofensiva se produjo después de que Estados Unidos coordinara con Arabia Saudí una operación contra milicias respaldadas por Irán en el vecino Irak, en la que murieron al menos 20 combatientes y seis asesores iraníes.
El Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó en una publicación en redes sociales de que, en el transcurso de dos horas, sus fuerzas atacaron decenas de objetivos pertenecientes a la Guardia Revolucionaria iraní, entre ellos centros de mando, instalaciones de misiles y drones, así como puestos de vigilancia y defensa costera.
Los nuevos bombardeos llegaron pocas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, prometiera golpear a Irán "muy duramente" en represalia por el ataque contra la base en Jordania que alberga tropas estadounidenses.
Los medios estatales iraníes informaron de que dos personas resultaron heridas en bombardeos contra la isla de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, y de que también se registraron explosiones en la provincia de Juzestán, en el oeste del país, fronteriza con Irak y Kuwait.
La guerra se extiende a nuevos frentes
En otro frente, ataques con drones provocaron incendios en dos buques de gas natural atracados en el puerto egipcio de Damieta, según informó la empresa británica de seguridad marítima Ambrey.
Por el momento, no estaba claro quién era el responsable del ataque contra una instalación flotante de almacenamiento de propiedad estadounidense y un petrolero de bandera griega en el puerto, aunque no se registraron víctimas.
Esta nueva escalada en varios frentes, tras varios días de relativa calma, aumentó el riesgo de una vuelta a una guerra abierta. También puso de manifiesto la dificultad de poner fin a un conflicto que se prolonga desde hace cinco meses, ha sacudido la economía mundial y resulta cada vez más impopular entre la opinión pública estadounidense.
Los combates también podrían intensificar la preocupación por el progresivo agotamiento de las ya mermadas reservas estadounidenses de municiones de precisión, esenciales para la defensa de sus bases y de sus aliados.
Egipto, estrecho aliado de Estados Unidos y uno de los principales mediadores regionales, es uno de los pocos países de Oriente Medio que ha evitado acciones militares directas desde el inicio de la guerra. De confirmarse la implicación de Irán o de alguno de sus aliados en el ataque, supondría una importante ampliación de un conflicto que ya se ha extendido a varios países de la región.
Preguntado durante un acto en el Despacho Oval sobre si Irán era responsable de los ataques contra los buques de gas natural, Trump respondió: "Es un poco más de lo mismo". "Mientras tanto, vamos a golpearles muy duramente porque ahora nos toca a nosotros", añadió.
Arabia Saudí había acusado a milicias iraquíes de lanzar drones contra sus instalaciones petrolíferas durante los dos últimos días. Una coalición de milicias iraquíes negó inicialmente las acusaciones, mientras que otro grupo respaldado por Irán, los rebeldes hutíes de Yemen, aseguró haber atacado instalaciones energéticas saudíes en el marco de un conflicto distinto, aunque relacionado.
Antes de esta última escalada, los mediadores se habían mostrado optimistas sobre la posibilidad de devolver a Estados Unidos e Irán a la mesa de negociación. Sin embargo, un acuerdo provisional firmado en junio se vino abajo en las últimas semanas tras la reanudación de los combates en el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica para el suministro energético mundial que los ataques iraníes han vuelto a cerrar de facto.
Un alto responsable regional aseguró que los mediadores "siguen intentándolo con ambas partes" para restablecer la calma y reconducir el alto el fuego, aunque no precisó si esos contactos diplomáticos están dando resultados.