El aumento de la energía solar ha ayudado a cubrir la mayor demanda eléctrica provocada por las intensas olas de calor en Europa, según un nuevo análisis.
La energía solar está asumiendo la mayor parte del esfuerzo para ayudar a Europa a cubrir sus necesidades energéticas en medio de una sucesión de olas de calor abrasadoras.
Un nuevo análisis del centro de estudios sobre energía Ember señala que la producción solar en los países europeos aumentó hasta un 17% en los días de ola de calor de junio y julio.
Los investigadores señalan que esto ayudó a alimentar la red en un contexto en el que la demanda de electricidad aumentó hasta una cuarta parte en los días más calurosos. Las olas de calor suelen provocar un repunte del consumo eléctrico por la necesidad repentina de refrigeración, principalmente por los aparatos de aire acondicionado (AC), muy intensivos en energía.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) calcula que la refrigeración de espacios, que corresponde sobre todo a aparatos de aire acondicionado y ventiladores, consumió en torno a un 7% de la electricidad mundial en 2022. Incluso en los países donde la posesión de aire acondicionado es baja, se registran picos de demanda energética cuando se disparan las temperaturas.
Durante las primeras olas de calor del verano de 2025, Francia registró un pico de demanda eléctrica vespertina un 25% superior a la media de temporada baja debido al uso del aire acondicionado.
La energía solar rinde mejor de lo habitual durante las olas de calor
El análisis de Ember muestra que, durante la ola de calor de finales de junio de este verano, la demanda diaria de electricidad aumentóhasta un 28% en Italia, un 23% en Hungría, un 14% en Francia y un 13% en España en comparación con los días previos a la ola de calor.
Según Ember, a medida que aumentaba la demanda impulsada por las olas de calor, la solar fue la única gran fuente de energía que rindió "mejor de lo habitual". En comparación con otros días de junio y julio, la generación solar diaria media durante las olas de calor fue un 17% superior en Francia y Hungría, un cinco por ciento mayor en España y se mantuvo igual en Italia.
"La energía solar ya está cargando con buena parte del esfuerzo durante las olas de calor, pero el verdadero desafío empieza después de la puesta de sol", señala el analista sénior de energía Chris Rosslowe.
"Por la tarde y por la noche, cuando la demanda de refrigeración sigue siendo elevada, la red queda especialmente expuesta a la electricidad cara procedente de centrales de gas", añade.
El abrasador verano europeo pone a prueba el sistema energético
Las sucesivas olas de calor en Europa, que según los científicos habrían sido "prácticamente imposibles" sin el cambio climático, han desencadenado sequías generalizadas en todo el continente.
El bajo nivel de agua del río Danubio obligó a reducir la producción nuclear en Hungría, mientras los expertos advierten de que la generación hidroeléctrica se acercó a un "mínimo histórico" en la región alpina.
La energía procedente de combustibles fósiles también se ha visto afectada por la sequía, y Polonia se vio obligada a recortar la producción en una central térmica de carbón debido al nivel críticamente bajo del río Vístula.
Las olas de calor de finales de junio y principios de julio también hicieron que los precios diarios medios de la electricidad se dispararan un 119% en Hungría, un 44% en Francia, un 13% en Italia y un siete por ciento en España en comparación con días similares de las semanas anteriores.
Los expertos señalan que este repunte de precios vuelve a poner de manifiesto la necesidad de sistemas de almacenamiento en baterías, que permiten evitar que se desperdicie el excedente de energía solar.
"Mientras la solar salva el día, el almacenamiento en baterías puede salvar las horas punta de la tarde", afirma Rosslowe.
"Juntos son una de las formas más claras de hacer que el sistema eléctrico europeo sea más resistente en unos veranos cada vez más calurosos. A medida que la producción solar aumenta durante las olas de calor y otras fuentes energéticas tienen dificultades, el almacenamiento puede trasladar esa electricidad barata a las horas de la tarde".